Graduados
Lucelly Guarín Sierra: una graduada amigoniana que convirtió su formación en servicio a las comunidades

- La egresada de tres programas de la Universidad Católica Luis Amigó ha construido una trayectoria de más de tres décadas dedicada al trabajo social, la atención psicosocial, el fortalecimiento familiar y el liderazgo comunitario. En 2026 fue preseleccionada entre líderes destacados para la condecoración Gilberto Echeverri Mejía.
Lucelly Guarín Sierra, egresada de la Universidad Católica Luis Amigó, psicóloga, psicoterapeuta, perito forense y representante legal de la Corporación Graduados Amigonianos (Corpogram), ha convertido su formación académica y su experiencia profesional en una vocación permanente de servicio a las personas, las familias y las comunidades.
Su trayectoria, de más de tres décadas, ha estado vinculada al acompañamiento psicosocial, la prevención de violencias, el fortalecimiento familiar, la participación ciudadana, la formación y el desarrollo de procesos comunitarios. Este recorrido fue reconocido en 2026 con su preselección entre líderes destacados para la condecoración Gilberto Echeverri Mejía, logro que representa para ella no solo un reconocimiento personal, sino también una valoración al trabajo social que se construye desde los territorios.
Guarín Sierra se graduó en 1996 del programa de Licenciatura en Pedagogía Reeducativa de la Universidad Católica Luis Amigó. Posteriormente, continuó su formación con las especializaciones en Docencia Universitaria, en 2010, y Psicología Social, en 2012. Su formación permanente también la ha llevado a profundizar en diferentes áreas relacionadas con la psicología, la intervención psicosocial, la familia y el desarrollo humano.
Durante más de 15 años estuvo vinculada a procesos de formación, reeducación y acompañamiento desde la Congregación de los Terciarios Capuchinos, experiencia que contribuyó significativamente a consolidar su orientación profesional hacia el servicio, la atención de problemáticas sociales y familiares y el acompañamiento a poblaciones en situación de vulnerabilidad.
Mientras estudiaba, Lucelly también trabajaba, una experiencia que, según recuerda, le permitió comprender desde muy temprano que la formación académica adquiere verdadero sentido cuando logra ponerse al servicio de las realidades humanas. “Guardo una profunda gratitud porque aquella estudiante que llegó con sueños, inquietudes y deseos de aprender encontró en la Universidad las bases que posteriormente llevaría al trabajo con las personas y las comunidades”, resalta.
Una vida construida desde el territorio
Después de radicarse en el barrio Buenos Aires de la comuna 9 de Medellín, Guarín Sierra fortaleció su participación en los procesos comunitarios y de organización social. Durante más de una década ha desarrollado liderazgo comunal, participando en diferentes escenarios de representación y gestión territorial.
Actualmente representa a su Junta de Acción Comunal ante Asocomunal y ha participado en escenarios de planeación y participación ciudadana, entre ellos el Consejo Comunal y Corregimental de Planeación de Medellín, promoviendo especialmente la defensa de los derechos y la inclusión de las personas con discapacidad.
Desde 2017 ejerce además la dirección de la Mesa de Familia de la comuna 9-Buenos Aires, espacio desde el cual ha acompañado procesos relacionados con atención psicosocial, fortalecimiento familiar, pautas de crianza, prevención de violencias y protección de niños, niñas, adolescentes y familias. Para ella, el trabajo comunitario parte de una premisa fundamental: “Los proyectos sociales se construyen escuchando a las comunidades y reconociendo sus verdaderas necesidades”.
Corpogram: una apuesta por el servicio y el fortalecimiento comunitario
Uno de los capítulos más importantes de su trayectoria ha sido la consolidación de la Corporación Graduados Amigonianos (Corpogram), organización de la cual es representante legal desde 2016.
Desde esta institución ha impulsado procesos sociales, comunitarios, educativos y de fortalecimiento familiar, articulando el trabajo con organizaciones, instituciones y comunidades. Entre sus líneas de acción se encuentran la atención psicosocial y clínica, el fortalecimiento familiar, la prevención e intervención, la formación y capacitación, los talleres pedagógicos, la formulación y acompañamiento de proyectos y diferentes acciones orientadas al bienestar de las comunidades.
Su experiencia también se ha extendido al diseño, gestión y acompañamiento de proyectos sociales, al trabajo con organizaciones comunitarias y a la articulación entre profesionales, instituciones y actores territoriales. De esta manera, su ejercicio profesional no se ha limitado a la consulta individual, sino que ha buscado integrar la atención a las personas con procesos colectivos de transformación social.
Su apuesta ha sido llevar el conocimiento profesional al territorio y, al mismo tiempo, aprender de las realidades de las comunidades para construir respuestas más pertinentes. Por ello, considera que uno de los principales retos de los profesionales consiste en mantener una formación permanente y una relación cercana con las necesidades sociales. Por ello, sostiene que “El conocimiento académico y el conocimiento que nace de la vida del territorio deben encontrarse. Cuando logramos unir ambos, podemos prestar un servicio mucho más humano y pertinente”.
Una nominación que representa una historia de servicio
El impacto de su trabajo territorial la llevó a ser preseleccionada entre un grupo de líderes para la condecoración Gilberto Echeverri Mejía 2026, candidatura que recibió como una oportunidad para visibilizar no solamente su trayectoria personal, sino el trabajo silencioso de muchas personas y organizaciones que día a día aportan a la transformación de sus comunidades.
Para Lucelly, esta nominación tiene un significado especial: “Me recuerda que, a pesar de las dificultades y limitaciones que puedan aparecer en el camino, vale la pena perseverar cuando se trabaja con convicción y con un verdadero sentido de servicio”.
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