Universidad Católica Luis Amigó

Graduados

Ser amigoniana: el orgullo que Juliana Londoño Pérez lleva a su comunidad

Publicado por Informacionyprensa el 26/8/2026 (19 lecturas)

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  •  Juliana es Licenciada en Educación Infantil y gestora territorial en el programa Jóvenes Pa’lante

Cuando Juliana Londoño Pérez llegó a Medellín a estudiar Licenciatura en Educación Infantil en la Universidad Católica Luis Amigó, nunca se había separado de sus padres. “Llegué con bastantes temores”, recuerda. Pero ese temor pronto se transformó en pertenencia gracias a los profesores y compañeros que la acompañaron. Hoy, esa misma capacidad de construir comunidad es el motor de todo lo que hace como gestora territorial del municipio de Belmira, desde el programa Jóvenes Pa’lante.

Su formación le dio herramientas que, en la actualidad, son el corazón de su labor: comunicación asertiva, sensibilidad social y capacidad para diseñar procesos educativos efectivos, aplicados ahora a jóvenes y familias enteras. “La formación pedagógica y social te capacita para trabajar con múltiples poblaciones”, explica. De ese paso por la Universidad, el cual concluyó en 2026, nació también uno de sus mayores orgullos académicos: un libro infantil, fruto de su trabajo de grado junto a dos compañeras y su asesora de tesis.

Su liderazgo comunitario llegó sin buscarlo. Invitada por su propia comunidad, se postuló al Consejo Municipal de Juventud (CMJ) y, contra sus propias expectativas, fue elegida presidenta. Esa experiencia marcó un antes y un después: aprendió que la participación ciudadana real transforma realidades, logrando articular espacios de beneficio para más de 100 jóvenes de su municipio.

Hoy, al frente de Jóvenes Pa’lante, lidera un cambio en las estrategias para acercar herramientas para la salud mental de los jóvenes de Belmira, muchos de los cuales nunca antes habían tenido acceso a acompañamiento psicológico. “Brindarles este espacio de escucha, contención y acompañamiento en su proyecto de vida me llena el alma”, cuenta.

Cuando se le pregunta por un consejo para los futuros graduados, responde con convicción: “Que se lo disfruten demasiado; el cansancio siempre será gratificado, y todo lo que se hace con amor, a la vida se devuelve con amor. Tengan la valentía de empezar cuantas veces sea necesario”.

Para Juliana, sus logros no le pertenecen solo a ella: ser amigoniana, haber culminado su licenciatura y haberle entregado ese título a su “familia obrera, que tanto luchó” junto a ella, es su mayor motivo de orgullo. Ver que hoy su comunidad y los jóvenes reconocen su esfuerzo, y que su camino inspira a otros es su mayor recompensa.