Centro Regional Apartadó
Luis Amigó celebró dos días de encuentro con el conocimiento, el emprendimiento y la tecnología en Apartadó

- Más de 800 personas participaron en las jornadas que reunieron el Open House, la V Feria Amigó Emprende, el Hackathon Urabá 3.0 y la Feria Tecnológica 2026, en el Centro Regional Apartadó.
La Universidad Católica Luis Amigó Centro Regional Apartadó vivió el 17 y 18 de septiembre dos días distintos a los demás. Por sus pasillos, salones y espacios pasaron jóvenes que preguntaban, equipos que trabajaban sin parar, emprendedores que mostraban lo que construyen con sus manos y estudiantes que ponían a prueba lo aprendido en clase. Las jornadas conectaron tres momentos que pocas veces coinciden en un mismo escenario, la orientación hacia la educación superior, el desarrollo de iniciativas emprendedoras y la creación de soluciones tecnológicas pensadas para el territorio.
Para varios de los visitantes, uno de sus días comenzó con una pregunta: ¿cómo es estudiar en la universidad? El Open House Vive la experiencia de ser Amigoniano les dio una respuesta que fue más allá de un recorrido. Estudiantes de décimo y undécimo grado de distintas instituciones educativas de Urabá caminaron por el Centro Regional, conocieron sus espacios y se acercaron a la oferta de programas de pregrado y posgrado.
Estudiantes de la Universidad compartieron con los visitantes su propia experiencia académica y los llevaron hasta los semilleros de investigación, mostrándoles de primera mano las posibilidades de formación que existen dentro y fuera del aula. Para muchos jóvenes que están por terminar el colegio, ese contacto directo con quienes ya viven la vida universitaria le puso rostro a una decisión que todavía tienen pendiente.
Un espacio para emprender en la U
En otro punto del Centro Regional, los protagonistas eran los productos, los servicios y las ideas de quienes ya decidieron emprender. La quinta Feria Amigó Emprende reunió a estudiantes y emprendedores locales que encontraron en la universidad un lugar para mostrar sus proyectos, hacer contactos y explorar nuevas posibilidades de crecimiento.
La oferta fue variada. Hubo propuestas gastronómicas, productos de moda y maquillaje, y otras iniciativas comerciales que dejaron ver distintas formas de convertir una idea en una actividad productiva. También estuvieron presentes estudiantes que llevan una doble tarea, formarse profesionalmente y, al mismo tiempo, sostener sus propios emprendimientos.
Ese vínculo entre el aula y la práctica empresarial en una feria llega a su quinta edición. En este oportunidad, docentes y estudiantes del área de Administración de Empresas acompañaron parte de las actividades, acercando la formación académica a las experiencias concretas de quienes construyen sus propios proyectos.
Del reto a la solución
Mientras unos visitantes conocían la Universidad y otros presentaban sus emprendimientos, un tercer grupo tenía una tarea distinta: encontrar soluciones frente a retos tecnológicos pensados para el territorio. Durante los dos días, los equipos del Hackathon Urabá 3.0 trabajaron sin descanso en propuestas de innovación.
La programación también incluyó espacios académicos que le dieron contexto al reto. En Montes que Programan, innovación más allá del código, el ingeniero de sistemas y docente del Politécnico Jaime Isaza Cadavid, Dulfran Antonio Monsalve, compartió su experiencia en el desarrollo de soluciones tecnológicas con impacto social.
Después llegó Más allá del hype, la paradoja de la productividad y quién se queda realmente el valor de la IA, a cargo de Diego Robledo Mejía, docente de la Universidad Católica Luis Amigó. La Feria Tecnológica 2026 amplió ese escenario con la presentación de proyectos desarrollados por estudiantes y la visita de integrantes de otras instituciones educativas interesados en conocer experiencias de tecnología e innovación.
Esta vez, el triunfo se quedó en casa
Al final de las dos jornadas, llegó el momento de conocer los resultados. El equipo de la Universidad Católica Luis Amigó, Centro Regional Apartadó, se quedó con el primer lugar del Hackathon Urabá 3.0. La Universidad de Antioquia ocupó el segundo puesto y el Politécnico Jaime Isaza Cadavid llegó al tercer lugar.
El resultado tiene un peso particular si se mira la historia reciente de la competencia. En la Hackathon Urabá 2.0, realizada en 2025, el primer lugar había sido para el Politécnico Jaime Isaza Cadavid, mientras el equipo de Luis Amigó terminó segundo por una diferencia mínima, 4,58 frente a 4,56.
Para Xavier Hernández, integrante del equipo ganador de esta edición, el triunfo llegó después de varios intentos y de un proceso que había arrancado en las versiones anteriores de la competencia. Esta vez, el trabajo del equipo alcanzó el resultado que venían buscando.
La competencia contó también con el acompañamiento de SIOMA, uno de los aliados del proceso. Desde la organización se hizo un llamado a los estudiantes y participantes a seguir vinculándose a estos espacios y a mantener abiertas las oportunidades para el talento joven de la región.
Una universidad que también se encuentra fuera del aula
La programación incluyó espacios de integración como el karaoke y las batallas de freestyle, actividades que acompañaron la agenda académica y tecnológica y que le dieron otro tono a la jornada.
Entre retos, emprendimientos, recorridos y expresiones culturales, los dos días dejaron una imagen amplia de lo que puede ser la experiencia universitaria. No se trató solo de asistir a una actividad, sino de encontrarse con distintas formas de aprender, crear, competir y compartir. Para los estudiantes de colegio, fue una primera aproximación a la educación superior. Para los emprendedores, una vitrina para sus iniciativas. Para los equipos del Hackathon, una oportunidad de medir sus capacidades frente a otros grupos. Y para la comunidad universitaria, un escenario donde el conocimiento salió del aula y se encontró con las necesidades, las ideas y el talento de un territorio.