OVEJERO, A. AUTOGESTIÓN EN TIEMPOS DE CRISIS. UTILIDAD DE LAS COLECTIVIDADES LIBERTARIAS

Manuel Marti-Vilar*; Wissam Yatim-Harkous**

*. Profesor Titular del Departamento de Psicología Básica, Universitat de Valência (España). Director de la Unidad de Investigación "Pensamiento e Interacción Social". Profesor Titular Externo del Doctorado en Psicología de la Comunicación y Cambio (CSC) de la Universitat Autónoma de Barcelona. Correo electrónico: manuel.marti-vllar@uv.es http://orcld.org/0000-0002-3305-2996, Universitat Autónoma de Barcelona, Universitat Autónoma de Barcelona, Spain, E-mail: , **. Estudios en Psicología. Beca de colaboración en el Departamento de Psicología Social de la Universitat de Valência (España). Grupo de Investigación "Pensamiento e Interacción Social". Correo electrónico: wissamjh_zorro@ho1mail.com https://orcid.org/0000-0001-5669-4425, Universitat de Valencia, Universitat de Valência, Spain



Resumen

El libro propone desde la Psicología un aumento de las conductas prosociales enfocadas hacía la justicia, dignidad equidad y bien común y así superar la crisis económica actual. El autor muestra las colectividades españolas como referente para la situación actual. Los recensores conectan esta propuesta con la de Kohlberg para favorecer la construcción de una comunidad moral y una ciudadanía con autonomía moral.

Received: 2017 October 20; Accepted: 2018 April 20

rccs. 2018 ; 9(2)
doi: 10.21501/22161201.2488

Keywords: Palabras clave: Conducta prosocial, Crisis, Bien común, Psicología moral.
Keywords: Keywords: Prosocial Behaviour, Crisis, Common Good, Moral Psychology.

La hegemonía del neoliberalismo está causando las mayores desigualdades sociales de la historia (Ovejero, 2017, p. 48) atacando así la felicidad, la democracia, la solidaridad, la autoestima, la justicia, la realización, la cooperación y la libertad de la mayoría de la humanidad.

El neoliberalismo privatiza los problemas sociales convirtiéndolos en cuestiones personales, excluye a las clases debilitadas, deshace el sentido de comunidad, rompe el presente aislándolo del pasado y del futuro, invisibiliza a los desamparados y justifica la indiferencia de los seres humanos que no sufren directamente las heridas colectivas. La economía orientada por la ideología neoliberal está empujando la cultura hacia una atomización basada en un individuo fragilizado y competitivo que, egocéntrico y sobrepasado por sus propios asuntos, responde indiferente a los apuros de los demás.

Este libro rescata, para el futuro, el ejemplo de la revolución social más emancipadora de la historia contemporánea (Ovejero, 2017, p. 18). Una revuelta imperfecta -que hace aproximadamente ochenta años floreció en los campos y en las ciudades españolas- como respuesta a la sublevación golpista de los militares y a la crisis económica de los capitalistas en el crack del 29 (Ovejero, 2017, p. 30), los trabajadores protagonizaron espontáneamente dicho levantamiento social mediante las colectividades libertarias.

La iniciativa de esta experiencia revolucionaria nace de abajo hacia arriba, no hay ningún sindicato que la planifique o la ordene, son los propios obreros y campesinos que viendo el vacío de poder dejado por el fallido golpe de Estado y la huida o la muerte de los grandes propietarios, deciden organizar las empresas por medio de la autogestión (Ovejero, 2017, p. 121).

Las colectividades libertarias solo fueron posibles gracias a décadas de educación anarquista promovida por varias organizaciones de este tipo que lucharon por la autonomía, autogestión y el sentido crítico de sus estudiantes (Ovejero, 2005). La revolución social que supusieron estas agrupaciones afectó a dos millones de personas: un millón de trabajadores en Cataluña; en Aragón implicó entre el 70 % y 75 % de los trabajadores y en el Levante afectó al 40 % de la población (Ovejero, 2017, p. 114). Uno de los grandes logros de esta obra es que consiguió educar para la libertad, y tal vez sea eso lo que la haga tan necesaria para nuestro tiempo.

El libro de Anastasio Ovejero es de carácter transdisciplinar y se estructura en ocho capítulos, además de la introducción y las conclusiones. En el primer capítulo se analiza el neoliberalismo, sus estrategias y mecanismos de dominación, sus planes e implicaciones en la vida y el pensamiento. En el segundo capítulo se presentan dos alternativas a la gestión neoliberal del capitalismo: la primera basada en las políticas socialdemócratas y fundamentadas por la teoría keynesiana. Esta manera de controlar el capitalismo fue la dominante en Europa después de la II Guerra Mundial hasta los años 70 cuando fue desbancada por el neoliberalismo. El autor no es muy optimista con esta vía: "no fue la socialdemocracia la que se sirvió del capitalismo para crear la sociedad del bienestar sino el capitalismo el que se sirvió de la socialdemocracia para subsistir y seguir obteniendo ingentes beneficios en momentos para él difíciles" (Ovejero, 2017, p. 73).

La gestión socialdemócrata del capitalismo difiere significativamente de la neoliberal. Pero esta alternativa debe incluir la democracia organizacional para que se hable plenamente de un sistema democrático (Ovejero, 2017, p. 64). Eso significa que las empresas tengan una cultura participativa, un poder descentralizado y que los trabajadores decidan acerca de su organización, es decir, que puedan decidir sobre su vida laboral. Para ello la sociedad necesita unos sindicatos fuertes y organizados democráticamente (Ovejero, 2017, p. 65).

En el actual capitalismo están apareciendo modelos de pseudo participación, de pseudo autonomía, de pseudo autogestión (Ovejero, 2017, p. 161). Estos ejemplos y prácticas de recursos humanos aprovechan la fuerza motivacional que tienen los puestos laborales diseñados conforme a las tendencias innatas hacia la libertad presentes en nuestra especie, pero no para democratizar la sociedad haciéndolo en las empresas, ni tampoco para humanizar las condiciones del trabajo, sino para buscar mejores resultados conforme a los objetivos de la dirección (Ovejero, 2017, p. 67). La falsa participación se caracteriza por el operario que decide acerca de cómo desenvolver su faena, pero no sobre qué tareas, con qué valores y objetivos, con qué equipo y qué finalidades establecer, en otras palabras, la pseudo-participación de los empleados les permite poseer el ¿cómo? pero no el ¿por qué? de su producción.

La otra es una alternativa al capitalismo mismo, el anarco-sindicalismo y la autogestión como sistema de vida que libera de las lógicas egoístas y competitivas del neoliberalismo. Dicha opción no pasa ni por la privatización ni por la nacionalización de los recursos, sino por la socialización de los mismos, la democracia directa sin representantes en los cuales delegar el poder y la libertad. La revolución social protagonizada por las colectivizaciones libertarias entraría dentro de esta propuesta y representa la experiencia más importante cuantitativa y cualitativamente para ejemplificar y demostrar la posible realización de esta utopía:

Las colectivizaciones libertarias demostraron que es posible construir un mundo diferente al que tenemos: su principal lección tal vez sea la demostración de que lo que parece imposible puede hacerse posible, que siempre existen alternativas, que es posible construir un mundo cooperativo y solidario, y que ello depende de nosotros (Ovejero, 2017, p. 245).

El tercer capítulo narra en qué consistieron las colectividades; el cuarto se centra en los tipos de agrupaciones libertarias y en sus características; el quinto muestra su manera de funcionar de manera interna y externa; en el séptimo aparecen las dificultades a las que se tuvieron que enfrentar y las causas de su final. La existencia y ejemplo de esta revolución, tan bien explicada por esta obra, han sido históricamente extirpados de la memoria del pueblo por las estructuras de poder/ conocimiento dominadas tanto por los capitalistas como por los comunistas y socialistas.

A lo largo del capítulo siete, el autor demuestra que las colectividades libertarias que "intentaron acabar con el Estado y con la propiedad privada y construir una sociedad nueva, igualitaria, libre y solidaria" (Ovejero, 2017, p. 19) fueron eficientes y exitosas: en el ámbito económico porque terminaron con el desempleo, fueron un portento en la innovación y consiguieron producir mejor y adaptarse bien a las difíciles condiciones de su momento histórico; en el ámbito social-humanitario porque implantaron un sistema sanitario universal y gratuito, redefinieron la justicia con la máxima: "de cada cual según su capacidad, a cada cual según su necesidad"; y en el ámbito educativo cultural porque 'socializaron' el alfabeto y el saber.

Especial atención merece el capítulo ocho, donde se despliega el análisis basado en la Psicologia Social y la Psicología de las Organizaciones para profundizar en los factores psicosociales y estructurales, además de los materiales que explican el éxito -tanto económico como social ampliamente respaldado por los datos que se pueden encontrar en este ensayo- de las colectivizaciones libertarias, el análisis de elementos como el aumento de las conductas prosociales: la cooperación, la mejora de la relaciones interpersonales, la autoestima, la mecanización del campo, la autoeficacia, la implicación en la comunidad y en la organización del trabajo, el liderazgo democrático, el clima emocional, el apoyo social, la satisfacción laboral, la igualdad social, etc. El análisis de estos componentes pretende devolverle la relevancia social que el positivismo le ha quitado a estas disciplinas científicas (Ovejero, 2017, p. 18).

Este ensayo es un excelente instrumento para disputarle al neoliberalismo su monopolio ideológico, para definir la especie humana como aquella que dirige la plasticidad que caracteriza su naturaleza. Es en esta confrontación donde se encuentra el hilo conductor de la obra y, tal vez, su razón de ser.

El sistema productivo constituye al sujeto, lo ajusta a su imagen y semejanza, a su manera de funcionar, le impone sus lógicas, sus justificaciones, su modo de entender lo humano y la organización social. Es desde la cosmovisión neoliberal que se está configurando el sistema productivo y, con ello, las subjetividades de la mayoría de la población que, interiorizando las ideologías neoliberales a modo de anestesias, no ofrecen gran resistencia a unas políticas que les hieren profundamente en los aspectos centrales de su vida (Ovejero, 2017, p. 49).

Esta obra nace combativa y valiente en el frente de las batallas ideológicas, donde las mayorías se están perdiendo; y es que la máxima fuente de poder y control que tienen los poderosos está en el territorio de las ideas (Ovejero, 2017, p. 58). Para salvar la justicia, la solidaridad, para recuperar las conductas prosociales, lo común y la democracia, es necesario crear un sujeto libertario que haga frente al individuo neoliberal, el cual está sirviendo como principal artefacto de dominación y hegemonía al actual capitalismo global (Ovejero, 2017, p. 240).

Este libro tiene como finalidad última disputarle el ser humano al neoliberalismo, teniendo en cuenta que: "El sujeto está siempre por construir, está siempre construyéndose" (Ovejero, 2017, p. 60) y lo hace recuperando la memoria colectiva, la experiencia de una de la revoluciones sociales más importantes de la historia según Chomsky (1969, p. 128), el ejemplo de las colectivizaciones libertarias que muestran otra forma de vida y una organización social radicalmente distinta; como señala Anastasio Ovejero: "La forma más eficaz para salir de la lógica neoliberal y de luchar contra ella es inventando nuevas formas de vida que por fuerza tienen que ser colectivistas y de cooperación" (Ovejero, 2017, p. 60).

Una vez presentados los contenidos de este libro, se desea resaltar, desde una perspectiva personal, la relevancia de este ensayo y del estudio de las colectivizaciones libertarias, para entender no solo el pasado sino también el futuro. Para ello se relacionará la revolución de estas agrupaciones con los nuevos fenómenos sociales que están floreciendo en torno a nuevas tecnologías, como las impresoras en 3D, los fablabs y otros ejemplos de economía colaborativa.

En las colectivizaciones libertarias se empoderaron las clases oprimidas de la sociedad al apropiarse del sistema productivo, dando lugar así a una serie de transformaciones personales y colectivas que apostaban por lo común, por las conductas prosociales, la colaboración en vez de la competencia, por la solidaridad y la democracia. Hoy en día, el avance de las nuevas tecnologías está transformando radicalmente la totalidad del sistema productivo. Con el abaratamiento de las impresoras en 3D (que fabrican desde utensilios de cocina hasta casas y puentes), se abre la puerta de los hogares a la fabricación doméstica, pudiendo complementar la misma con distintas escalas de producción desde el barrio, la ciudad o, incluso, el ámbito internacional.

El número de laboratorios digitales (fablabs) está creciendo exponencialmente en los últimos años; la estructura y el funcionamiento de estos espacios se caracterizan cada vez más por su horizontalidad y por sus estrategias comunicativas de todos a la globalidad: "siendo de dominio público, de creatividad transversal y de reflexión y acción social" (Ruiz-Martín y Alcalá-Mellado, 2016, p. 118). Estos ámbitos están democratizando las herramientas de fabricación digital, a la vez que articulan y reconstruyen los procesos de participación de las personas y el sentido de comunidad, tan debilitado por la ideología neoliberal.

Además de los fablabs, hay otros fenómenos que amenazan los cimientos sobre los cuales está asentado nuestro orden social: la financiación colectiva o crowdfunding, con la cual el mundo financiero puede volver a las manos del pueblo y dejar de estar bajo el oligopolio de los banqueros; la economía directa que por medio de múltiples aplicaciones conecta directamente a quien ofrece un bien o un servicio con el que lo reclama, acabando así con los intermediarios (Oliván-Cortés, 2016); el conocimiento abierto o copyleft que está redefiniendo el concepto de propiedad intelectual (pilar fundamental del capitalismo desde su aparición), haciendo que el conocimiento y el aprendizaje sean cuestiones cualitativamente distintas, más participativas y expansivas (Suárez-García, 2016).

Es evidente que este nuevo enfoque no es compatible con la cosmovisión neoliberal y su fijación por acabar con los espacios compartidos por el grupo desde donde se construye comunidad. Las colectividades libertarias, como demostraron en décadas pasadas, pueden poner en entredicho la propiedad privada, siendo la socialización de los recursos mucho más eficiente para la colectividad. Es esa misma eficiencia la que sustenta una nueva manera de entender la propiedad: compartir coche, plaza de garaje, casa, o impresora 3D en algún fablab es el modelo que está cobrando fuerza.

Vivimos uno de los puntos de inflexión más importantes de la historia contemporánea, un nuevo mundo se avecina cada vez más rápido y todo está por definirse. El avance de las nuevas tecnologías puede hacer que el pueblo se vuelva a empoderar posesionándose del sistema productivo. Gracias a la cuarta revolución industrial "Se está produciendo de forma silente, pero disruptiva, la construcción de un nuevo sujeto político" (Oliván-Cortés 2016, p. 104). He aquí, en nuestra opinión, donde yace el poder de las colectivizaciones libertarias, en cuanto que dicho sujeto político se parecerá al sujeto libertario, aunque él aún lo desconozca. El ejemplo de las colectividades libertarias debe servir para animar a los nativos digitales en su lucha por recuperar lo común, para inspirar al modelo de las escalas de producción colaborativa (que plantean los fablabs) con el federalismo de las agrupaciones libertarias.

Si renace el sujeto libertario deberá hacerlo desde estas nuevas fuentes de dominio y acción comunitaria, antes de que los poderosos del capitalismo global impongan su orden sobre ellas, al volver, una vez más, a convertir la potencialidad liberadora de los avances tecnológicos en instrumentos autoritarios que estructuran, acentúan y refuerzan la opresión, el control y la desigualdad social. Los espacios autogestionados contribuyen, sistemáticamente, al desarrollo de la madurez ética. Este es un fenómeno que se produjo en las colectivizaciones libertarias y que también debería ocurrir en los nuevos laboratorios digitales.

Si los seres humanos tienen autonomía y poder sobre las decisiones de las organizaciones de las que forman parte, ya sea en la escuela o en la empresa, frecuentemente se enfrentarán a multitud de dilemas socio-morales que necesariamente deberán discutir de manera abierta y horizontal, encontrándose con diferentes puntos de vista pertenecientes a distintas etapas del desarrollo moral que, junto a la participación activa y responsable en la creación de normas y en el ejercicio del poder colectivo, desarrollarán la madurez de la comunidad hacia una etapa superior.

Estas eran las condiciones que proponía Lawrence Kohlberg para que se produjera el cambio en la "atmósfera moral" necesario para hacer escuelas más democráticas y participativas (como se citó en Linde-Navas, 2009). Se concibe igual de oportuna su aplicación sobre el sistema productivo, a fin de construir una comunidad moral. Este proyecto enlaza con la propuesta psicopedagógica de la Psicología moral que pretende que las personas crezcan hacía la post-convencionalidad y la madurez ética que suponen el desarrollo moral del juicio, de las emociones (como la empatía) y el aumento de acciones (conductas prosociales). Para ello es preciso formar una ciudadanía autónoma con criterio propio que genere cambios óptimos para la sociedad y su desempeño cotidiano (Martí-Vilar, Vargas, Moncayo y Martí, 2014) mediante propuestas psicoeducativas que se centren en la educación de personas proactivas y responsables, con un desarrollo del pensamiento crítico e ilustrado.


Forma de citar este artículo en APA:.

fn1 Martí-Vilar, M., y Yatim-Harkous, W. (julio-diciembre, 2018). Ovejero, A. Autogestión en tiempos de crisis. Utilidad de las colectividades libertarias [Reseña]. Revista Colombiana de Ciencias Sociales, 9(2). pp. 504-511. DOI: https://doi.org/10.21501/22161201.2488


CONFLICTO DE INTERESES.

fn2 Los autores declaran la inexistencia de conflicto de interés con institución o asociación comercial de cualquier índole.

REFERENCIAS
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.

Enlaces refback

  • No hay ningún enlace refback.




Copyright (c) 2018 Revista Colombiana de Ciencias Sociales

Director/Editor - Andrés Alfredo Castrillón Castrillón

ISSN (En línea): 2216-1201

DOI de la revista: https://doi.org/10.21501/issn.2216-1201


Universidad Católica Luis Amigó - Transversal 51A #67B 90. Medellín - Colombia.

 

© 2020 Universidad Católica Luis Amigó

    

La revista y los textos individuales que en esta se divulgan están protegidos por las leyes de copyright y por los términos y condiciones de la Licencia Creative Commons Atribución-No Comercial-Sin Derivar 4.0 Internacional. Permisos que vayan más allá de lo cubierto por esta licencia pueden encontrarse en https://www.funlam.edu.co/modules/fondoeditorial/

Derechos de autor. El autor o autores pueden tener derechos adicionales en sus artículos según lo establecido en la cesión por ellos firmada.

Se recomienda visualizar este contenido con los navegadores: Mozilla Firefox, Google Chrome, Safari.