El trabajo sexual más allá del sexo

Escrito por: Isabella Londoño Molina (Actualizado 1 de junio 2021) – Fotografía: Esteban Naranjo Cruz y Susana Serna Gutiérrez

Las mujeres de la comunidad trans hacen parte de las personas que más practican el trabajo sexual callejero, puesto que las oportunidades laborales para ellas son escasas.

Nicole Paola Villa Cano es una estilista de 37 años que trabajó en las calles de Medellín por mucho tiempo y decidió que “no iba a ejercer toda la vida como prostituta”, no obstante, todavía ofrece sus servicios ocasionalmente. Leslie Janeth Saldarriaga Muñoz es una mujer trans, trabajadora sexual desde los 11 años, cuando fue abusada sexualmente por su papá.

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Ambas mujeres cuentan que los lugares en los que trabajan son Parque Berrio, Parque Bolívar, El Poblado, San Diego y la Avenida Palacé, explican que esta labor es muy difícil, “el trabajo en las calles es muy duro” añade Nicole Paola. Además, dicen que les va mejor “los fines de semana y en las madrugadas”, esto porque los hombres salen de las discotecas “con traguitos encima y como son tan solapados, aprovechan con uno”, comenta Leslie Janeth.

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  1. La rivalidad siempre está presente en esta labor

Una de las características que destacan Leslie Janeth y Nicole Paola es la rivalidad que existe entre las mujeres trans que ejercen el trabajo sexual, hay muchos motivos: las preferencias de los clientes, los estereotipos que estos tienen, las transiciones en las que están, la edad y la experiencia son algunos de estos.

Leslie Janeth explica que algunas que apenas están comenzando a ejercer se “creen más, pero las cosas no son así, todas tenemos los mismos derechos y estamos haciendo lo mismo” añade. Por su parte, Nicole Paola argumenta que los conflictos y las rivalidades también comienzan por los estereotipos que tienen los hombres, como las caderas, los senos grandes y las cirugías que estas se han practicado, ella dice “siempre va a ganar la que supuestamente tiene más, pero es mentira, eso no nos hace más que a las otras chicas”

No obstante, ambas están de acuerdo al expresar que para muchos clientes eso no es relevante, puesto que lo más importante para ellos es estar satisfechos, “hay hombres que no les importa tanto si una está operada, tiene senos o tiene caderas, sino el trabajo que una haga, así se van satisfechos.”

  1. Las relaciones amorosas y obsesivas que han vivido

El trabajo sexual trae consigo muchas situaciones, en ocasiones los clientes se convierten algo más, se comienza a crear un vínculo más cercano, en otras, estos se obsesionan con las mujeres y pretenden que estas compartan únicamente con ellos. Ambas concuerdan al decir que algunos son muy especiales y les regalan cosas, a Nicole Paola, a veces le ayudaban comprando implementos para el curso de Peluquería en la Escuela de Belleza Mariela, por ejemplo.

Leslie Janeth cuenta que tiene un cliente con quien sale cada 15 días en un lugar y hora específicos, “y él me lleva el detallito”, lo que la ayuda a sentirse bien, puesto que se motiva hacer su trabajo mejor, “cada día, con el detallito, uno lo hace mejor, con más cariño” dice.

Pero no todos son tan especiales ni respetuosos, también hay clientes que se obsesionan con las mujeres, como le sucedió a Nicole Paola hace algunos años en la Avenida Palacé, para esa época uno de sus clientes pertenecía a las Convivir, “él se pegó una encaprichada por mí impresionante”, narra ella.

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Su obsesión era tanta que incluso le ponía vigilancia a Nicole Paola, pero un día, la vio entrando a un hotel con un policía, por lo que decidió entrar acompañado de otros tres hombres a golpearlos, “eso fue horrible, a mí me pegaron unos golpes, y era diciendo que yo era solo de él, que donde me viera me mataba”, continúa contando, para frenar la situación ella tuvo que decirle que ese era su trabajo “así soy yo”, finaliza.

  1. Su vida ha estado en riesgo más de una vez

Las anécdotas que tienen Nicole Paola y Leslie Janeth son interminables y de todo tipo, algunas son acerca de momentos chistosos, otras de peleas con mujeres, también hay algunas de situaciones vergonzosas, pero las que más abundan son las que datan de los momentos en los que su vida ha estado en riesgo, Nicole Paola dice “uno en la calle vive unas cosas”.

Dado lo anterior, ellas explican que siempre deben ir con algún elemento para protegerse, normalmente las mujeres trans utilizan las cuchillas de afeitar, se las ponen en la boca, debajo de la lengua, las pegan en sus dedos o en el cabello, por ejemplo, Leslie Janeth “utilizó la barbera, yo con esa me defiendo”, en cambio, Nicole Paola mantiene en su bolso un cuchillo y la pipeta de gas, “no puedo salir sin eso”, explica.

Como ya se mencionó anteriormente, ambas mujeres han estado en situaciones donde su vida está corriendo peligro, Leslie Janeth narra que en una ocasión estuvo con dos hombres en una casa finca por El Poblado, cuando terminó su servicio, la iban a llevar a otro lugar en una camioneta y cuando la iban a bajar de ella, le amarraron los pies y las manos, y la tiraron por un barranco, “no me maté, pero quedé como inconsciente, cuando desperté, me estaban ayudando unos viejitos” añade.

Por su parte, a Nicole Paola le sucedió algo similar, una noche la recogió un taxi con dos hombres adentro, cuando ella terminó su trabajo, le amarraron los pies y las manos, y le taparon la boca, posterior a esto, la tiraron a la orilla del Río Medellín, cerca de la Universidad de Antioquia, “eso fue a las 12 de la noche, estuve amarrada y con la boca tapada hasta las 5 de la mañana, que la gente comenzó a pasar como a trabajar y me ayudaron” cuenta.

  1. El trabajo sexual no es fácil

Las mujeres que ejercen esta labor deben enfrentarse a muchas situaciones con los hombres, algunas les genera incluso asco, puesto que estos llegan solicitando el servicio, pero con el miembro sucio y demás, “los hombres creen que porque uno está ejerciendo va a permitir todo y no” dice Nicole Paola, cuando se refiere a estos momentos.

Además, muchos clientes también les solicitan sus servicios y les ofrecen más dinero para que acepten tener sexo sin preservativo, algunos dicen “yo soy bien” para que ellas acepten, pero prefieren cuidarse, Leslie Janeth cuenta que se niega expresándoles: “tú no conoces mi historial, yo tampoco el tuyo, es mejor prevenir enfermedades”. 

Este trabajo también implica el consumo de drogas psicoactivas, a veces los clientes las obligan a consumirlas o les ofrecen más dinero para que lo hagan, al respecto, Nicole Paola asegura que conoce mujeres que ahora son habitantes de calle porque desarrollaron una adicción por estas, “tengo dos amigas que son habitantes de calle y no son capaces de salir de ahí”, explica ella.