Abad Faciolince, entre libros y otros placeres


Por: Santiago Yepes Vidal

“Uno aprende a leer con las orejas, porque el primer contacto con la lectura se hace escuchando”, eso dice Héctor Abad Faciolince mientras dirige una mirada al público y se ríe con sus dos compañeros de evento. Se refería a la niñez que, en su mayoría, tuvieron los más chicos al escuchar historias narradas por terceros.

El escritor colombiano, junto con Luis Bernardo Yepes y Diego Aristizábal, este último quien ejercía como moderador y es el Director de los Eventos del Libro de Medellín, participó en una de las charlas que se llevó a cabo en el Teatro Explora, esto en el marco de la 13.a Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín, que se realiza del día 6 al día 15 del mes en curso.

El lanzamiento de la Biblioteca Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín, fue el tema principal de esta conversación, donde se estrenó la edición #0 del relato “Las aventuras de Pinocho, historia de un títere de madera”, en honor a Carlo Collodi. No obstante, se evidenciaron diversos gustos personales de los ponentes respecto a la lectura, y más que un ejercicio lineal o estructurado, fue una forma expresiva de dar a conocer el poder que puede tener un escrito, sea en la infancia, la adolescencia o la adultez.

«Soy de esos que le gusta hacer un ritual para leer, estar en un sitio silencioso, apagar el teléfono y concentrarme en cada palabra, es más, llegar a un estado en el que pueda vivir en conversación con los difuntos, como diría Francisco de Quevedo». Manifiesta Abad Faciolince.

Las bibliotecas antiguas de sus casas, historias que dejaron huella y diferencias literarias entre el antes y el ahora, fueron algunos de los puntos que trataron los invitados. Dejaron en claro que, ante un caso hipotético donde desaparezcan las herramientas tradicionales de lectura, siempre será importante que las personas cuenten con la oportunidad de acceder a la palabra escrita.

Al finalizar el evento,  a los asistentes se les obsequió un ejemplar de la edición #0 del nuevo libro. Así mismo, se les invitó a que conserven un espíritu lector, con el cual, como diría Aristizábal, se “genere una conexión maravillosa con lo desconocido”.