Medellin, Noviembre de 2005 <> Fundación Universitaria Luis Amigó <> Facultad de Comunicación Social <> Séptima edición
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Fotografía: Mayerlín Sandoval

 

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Por Mayerlín Sandoval

“Medellín es la ciudad líder en el campo de la medicina en Colombia y en Latinoamérica, es por eso, que el grupo de trasplante de la Universidad de Antioquia y el Hospital San Vicente de Paúl han realizado 3000 trasplantes, uno de los beneficiarios fue Martín Polo”

El 2002 fue el año con más presiones y tensiones para la familia Polo Martínez; Martín Polo, jefe del hogar empezaba a complicarse de salud, un paro cardiaco mostró que Pachi, como le llamaban sus amigos, necesitaba urgente un trasplante de corazón y riñón; la angustia empezó desde ese momento, la falta de dinero era lo que más les atormentaba, tenían que desplazarse para Medellín donde debía, por recomendaciones médicas, realizarse el trasplante, motivo por el cual les tocó vender la casa donde vivían en Barranquilla y sus demás propiedades, para trasladarse a la ciudad donde debía ser intervenido quirúrgicamente.
Según la Asociación de Trasplantados “En el periódo comprendido entre enero y abril del 2005, los coordinadores de trasplantes, encargados de rescatar los órganos para esta práctica quirúrgica en Medellín, realizaron 50 entrevistas en familias de candidatos a donantes. Entre ellas, 37 familias aceptaron, seis se negaron y siete descartaron la idea por contraindicaciones y por resultados positivos de pruebas infecciosas”.
El 1 de diciembre llegaron a la ciudad, al barrio Bueno Aires, donde se quedarían hasta que Pachi se realizara el trasplante; pasaron 23 días y no recibían la llamada que anunciara algún donante para terminar con la desesperación de la familia Polo, “la vida comenzó a tomar otro rumbo, la tristeza que sentía Pachi se reflejaba en sus ojos, empezó a bajar de peso, no hablaba con nadie ni siquiera con su esposa, decía que se iba a morir de tanto esperar”, comenta Gina Polo sobrina de Martín.
“La donación de riñón, hígado, corazón, páncreas, pulmón, válvulas cardíacas, huesos, piel, córnea y médula ósea, es necesaria porque cada día se incrementan más en la ciudad, ya sea por desgastes o por enfermedades que puedan ser tratadas mediante esta práctica quirúrgica”, explica el Cardiólogo Sebastián Vélez.
El 24 de diciembre, concluyó la espera, lo llamaron de la Clínica Cardiovascular para informarle que los órganos necesitados ya habían sido donados, que podía intervenirse de inmediato si así lo deseaba, decidió hospitalizarse para ser trasplantado, a las 8 de la mañana del día 25 de diciembre; Pachi con la seguridad de que todo iba a salir bien ingresó a la sala quirúrgica donde se desarrolló la cirugía.
“La espera cada vez se hacía más intensa y preocupante, nadie salía a decirme como había sido el resultado, ese tiempo se me convirtió en años, me parecía que nunca nadie iba a decirme como le había ido a mi marido en la operación, no sabía qué hacer y lo único que me tranquilizaba era rezarle a la Virgen para que todo saliera bien”, dice Etilse Martínez.
Para ser un donante de órgano es imprescindible que, “en vida, se haya expresado el deseo de ser donante. La voluntad manifestada facilitará que la familia acepte dar el consentimiento de donar órganos y tejidos; también hay que tener entre 1 y 65 años de edad, no haber padecido Hepatitis, Cáncer, SIDA; u otras enfermedades infecciosas que pongan en peligro la salud del paciente”, comenta Yaneth Guerrero comunicadora social de la Asociación de Trasplantados.
Alexis Polo hijo del trasplantado aseguró que “es muy desesperante una situación como ésta, porque antes de ser intervenido te ponen a firmar unos papeles donde debes estar de acuerdo por si la persona fallece en el momento de la cirugía”.
Después de una larga espera, el médico encargado de la cirugía le informó a la familia de Pachi el resultado positivo de la intervención. El 29 de diciembre salió de la clínica con una serie de recomendaciones que debía cumplir para su pronta recuperación.
Para Yaneth Guerrero “la donación de órganos es una actividad para hacer parte, porque nadie está exento de necesitar un trasplante de un órgano o un tejido”.
Dos meses posterior a la cirugía de Pachi su cuerpo logró asimilar los nuevos órganos y con satisfacción declaró: “ahora tengo una razón muy fuerte para seguir, no todas las personas tienen el privilegio de ser trasplantado y mucho menos en tan poco tiempo, hay muchas personas que mueren en la espera de un riñón o un corazón y yo tuve la fortuna de encontrarlo a tiempo”.
“Medellín es la ciudad líder en este campo de la medicina en Colombia y Latinoamérica, es por eso que el grupo de trasplante Universidad de Antioquia y el Hospital San Vicente de Paúl han realizado 3000 trasplantes” según el periódico El Pulso del Hospital San Vicente de Paúl.
“La donación de órganos está reglamentada en Colombia por la ley 1172 de 1979, la ley 73 de 1988 y el decreto 2493 del 2004 que autoriza el trasplante y la donación de órganos, que se debe hacer de manera gratuita para que no se convierta en un negocio”, explica el abogado Bayron Tamayo
Martín Polo fue afortunado por encontrar tan rápidamente a su donante, de los cuales nunca supo nada porque, legalmente está prohibido revelar la identificación del mismo para evitar chantajes emocionales o materiales que puedan perjudicar la tranquilidad del receptor.
La vida de Pachi mejoró sustancialmente, su corazón y su riñón están funcionando adecuadamente; ahora su vida es diferente, continúa viviendo en el barrio Buenos Aires donde montó un puesto de comidas rápidas y un centro telefónico que administra él mismo. Para conservar su salud tiene que comer muy balanceado y consumir muy pocas grasas y azúcares para evitar que el corazón crezca y sufra un paro cardíaco, también tiene que caminar una hora todos los días para controlar su sobrepeso.
El cardiólogo Sebastián Vélez asegura que “el éxito de los trasplantes que se han realizado en Medellín han dependido de la capacidad inmunológica entre receptor y donante, en la alta especialización médica y la infraestructura hospitalaria, factores que hay que tener en cuenta al momento de realizarse un trasplante”.
Martín Polo quien está muy agradecido con la persona que decidió donarle los órganos que hoy lo tienen disfrutando del amor y el cariño de su familia, comenta: “recibir este corazón que no tengo idea de quien era, me llena de muchas emociones, porque me permitió vivir unos días más con mi familia; ser trasplantado, y si es de corazón como yo, puede decirse que es nacer de nuevo, por eso voy a disfrutar cada segundo de la vida como si fuera el último”.
En Medellín, la Asociación de Trasplantados, es la encargada de recibir y distribuir los órganos, al mismo tiempo que se encarga de orientar a las personas que estén interesadas en donar sus órganos. Luego de que una persona haya manifestado su intención a la Asociación de Trasplantados debe portar un carné que lo certifique.
La donación de órganos es una actividad que debe enseñarse desde la niñez, de esa manera al llegar a la etapa de la adolescencia se tendrá mayor conciencia de que la sociedad necesita de personas voluntarias que en vida manifiesten el deseo de ser donantes, para contribuir, de esta manera, con el propósito de personas que como Pachi, desean continuar vivas

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