Ir a www.funlam.edu.co
Ir al Portal FUNLAM

Términos de uso


Ediciones: 2 | 3 | 4 |5 | 6 | 8

HIPERHIDROSIS, UNA SILENCIOSA E INCÓMODA ENFERMEDAD SOCIAL

Por: Erika Acosta

¿Alguna vez ha dejado de ir a una fiesta o reunión por incomodidad al saludar y dar la mano? ¿Tiene que pensar en el color de la ropa que puede usar para que no se note el llamado “descongelado” en las axilas? Si es mujer ¿evita usar sandalias pues los pies están mojados y puede resbalarse? Estas son algunas de las situaciones que se presentan cuando sufre de sudoración excesiva.

En fin, cuando esto se sufre son muchas las actividades incómodas de realizar: conducir el automóvil, escribir, trabajar en el computador, hablar por teléfono, realizar trabajos manuales, hablar en público, mantener el maquillaje, asistir a reuniones, cepillar el cabello, etc.

Las personas que no padecen esta “extra hidratación” no imaginan por lo que se tiene que pasar para poder llevar una vida aparentemente normal.

La sudoración excesiva es catalogada por algunos especialistas como una enfermedad más grave de lo que se cree por sus consecuencias secundarias.

Por fortuna, alguien le prestó atención al problema y ya se estudió esta bochornosa situación. La simple sudoración excesiva se llama Hiperhidrosis que, además de sus síntomas físicos se acompaña de problemas sicológicos, sociales y laborales.

La causa de la Hiperhidrosis no es conocida pero, según los médicos, está relacionada con una hiperactividad de las fibras simpáticas y un aumento de la respuesta periférica sudomotora. Además esta enfermedad tiene la característica de ser hereditaria.

Esta sudoración se puede presentar en cualquier momento y no hay nada que la pueda controlar, de ahí que cause vergüenza e incomodidad y aunque está relacionada con los nervios, en muchos casos sin motivo alguno aparece de la nada.

Las personas que sufren de Hiperhidrosis presentan sudoración excesiva en palmas de las manos, pies, axilas e ingles y, lo peor, es que muchas veces se activan todas estas zonas a la vez.

Los dermatólogos, muchas veces, recomiendan de productos que sirven de poco o nada: talcos, desodorante, remedios caseros como introducir las manos en sobrados de comida o dormir con hielo debajo de los brazos. Además, existen otros productos que se recomiendan y según varias personas que sufren de sudoración les ha servido: uno se llama Perspirex y, otro, Drysol.


Aunque son varios los medicamentos que pueden asegurar una mejoría de la hiperhidrosis, el tratamiento más recomendable es acudir a la cirugía.

Se trata de una intervención quirúrgica que dura alrededor de una hora y media y se utiliza anestesia general que termina con dos cicatrices pequeñas en la zona de las axilas, que no son visibles.

Es una cirugía llamada simpactectomía videotoracóspica ambulatoria, que consiste en introducir por la zona axilar un aparato endoscópico de seis milímetros de diámetro, que tiene una cámara de video. El endoscopio es introducido hasta la cadena de ganglios simpáticos, que son quemados o destruidos por medio de un electrodo. Algunas personas, según su cirujano, pueden salir luego de tres días y, en otros casos, hasta el mismo día pueden estar en sus casas.

En Medellín existen tres cirujanos de tórax quienes pueden realizar esta operación: Carlos Saldarriaga, Alejandro Gaviria y Lord Larry Posada Uribe, este último con estudios en la Universidad de Antioquia y especialización de tórax en la Escuela Colombiana de Medicina en Bogotá.

Según Lord Larry Posada en Colombia la mayoría de las personas desconocen la hiperhidrosis, y para él, la cirugía es la única cura.

El procedimiento que realiza Posada Uribe es muy similar al ya antes mencionado, pero en su caso prefiere cortar los nervios que se ubican a los lados del tórax, puesto que los pacientes pueden correr menos riesgo ya que si no se llega a cortar o cauterizar en el lugar preciso puede afectar un nervio ocular que ocasiona la caída del parpado llamado Topsis palpeoral o síndrome de Horner; además, puede aparecer un fuerte dolor en las extremidades llamado causalgia, esta última muy rara vez puede suceder.

“El éxito de la cirugía es de un 98% de sequedad, mientras se realiza la operación los resultados se notan instantáneamente en las palmas de las manos, pies y zona axilar”, explica el cirujano Posada Uribe. Además, la operación no presenta reincidencia. Comenta, además, que al año un promedio de diez personas se someten a esta cirugía; posiblemente por su costo cercano a los cuatro millones de pesos y por ser considerada como una cirugía estética las EPS no cubren esta operación.
El médico Posada recomienda asistir al especialista para ser analizado cada caso individualmente.

Sin embargo, los problemas de sudoración no terminan con la intervención quirúrgica. El procedimiento clínico también tiene consecuencias secundarias por lo que hay que tenerlas en cuenta.

Aparece en la espalda, el abdomen, la región lumbar y las piernas una sudoración compensatoria. El grado de sudoración es mínimo pero, en algunos casos, solo en el cinco por ciento de pacientes la sudoración compensatoria es severa. Otra posibilidad es que, tras la operación quede aire en la cavidad torácica llamado neumotórax.

En todo caso, después de evitar todos los bochornos e incomodidades por esta sudoración, vale la pena, pues al minuto de realizar la operación se ven y se sienten los resultados. La sudoración se reduce en 99%, con lo que queda en el recuerdo de quienes lo padecen y la alegría que causa saber de la existencia de esta maravillosa operación.



DE INTERÉS ACTUALIDAD REPORTAJE ANÁLISIS SALÓN DE LOS ESPEJOS CRÓNICA KRONOS PERFIL EDITORIAL INFORME ESPECIAL CÁTEDRA PORTADA CONTEMPORANEO REALIZACIÓN