La paz implica que haya una verdad: Jesús Abad Colorado

Por Mateo Laverde Castañeda

En Colombia hablar de paz en estos últimos años se ha convertido en un detonante polarizador sin medida, debido a esas posiciones opuestas que se presentan en los diferentes terrenos políticos, sociales, religiosos, ciudadanos, entre otros terrenos. La paz no debe ser un factor de disputa entre los ciudadanos de este país, pertenezcan al estrato que sea, pues es un proceso que conlleva a la reconciliación y a conocer la verdadera e imborrable historia que dejó la guerra.

El Acuerdo de Paz se firmó en La Habana, para recuperar la armonía y tranquilidad de Colombia, no fue para dividir al territorio entre los que están a favor o en contra, sino para finalizar un periodo oscuro y doloroso de nuestra historia reciente y que fueron devastadores, pues cayeron muchas vidas inocentes. De igual forma, esos diálogos se propusieron como objetivo ofrecer nuevas oportunidades a los ahora exguerrilleros que dejaron las armas para reestructurar y reconstruir un nuevo país.

El periodista y fotógrafo, Jesús Abad Colorado, en el marco de la Feria del Libro que se desarrolló en el Hall de la Cámara de Comercio de Itagüí, conversó con nuestro medio sobre el conflicto armado en Colombia y la importancia de lograr una paz que hace tiempo se viene buscando. En declaraciones a Sextante Digital manifestó que “desde la fotografía, el papel del relato, de los videos, de la narrativa alrededor de la memoria, es fundamental aprenderse a ponerse un poco, no solo en los zapatos sino en la piel de las demás personas”, reiterando que de esas formas se puede unir y orientar a las nuevas generaciones a construir una mejor Colombia.

Pero esto es un proceso lento y difícil por la poca cultura política que tiene la sociedad; de igual forma requiere una participación transparente del Estado, víctimas y victimarios, porque no solo pueden ser estos dos últimos que demuestren su disposición para trabajar por estos acuerdos, según Abad Colorado, “la gente que se niega a trabajar, apoyar o a creer en un proceso de paz: uno es por ignorancia, otros es porque la paz implica que haya una verdad; y no una verdad en la que solo tienen que participar actores armados legales o ilegales sino también, terceros que participaron, se lucraron o se lucran de las guerras en Colombia, sobre todo, con el tema de la adquisición de la tierra”.

“Hay mucha gente que no acepta que haya una verdad porque están implicados o quieren favorecer con esa ignorancia o por hechos, a las personas que se lucraron con la tierra de los desplazados”, agregó Jesús Abad Colorado.

Léase también: ¿Para qué la Verdad? 

Por esto, se debe procurar que la sociedad conozca, de una manera adecuada, los acuerdos de paz y se involucren en ellos, pues les permiten participar con sus decisiones y su actuar, gracias a que “pueden educarse un poco más, sobre todo, tener un poco más de cultura política para poder elegir a personas que realmente busquen el beneficio de la sociedad y no el de pequeños grupos”, expresó Jesús Abad.

La ayuda clerical

Además de lo anterior, la educación también se debe presentar desde la iglesia, porque en nuestra sociedad, el clero se rodea a veces de los poderes y aunque en ocasiones una parte de este clero se haya aliado con el Estado para propagar el conflicto, en otras, algunos obispos, sacerdotes o pioneros han trabajado en búsqueda de la verdad y por esto han sido señalados inmolados.

Le puede interesar: Monseñor Duarte Cancino sabía que lo iban a matar: sacerdote Efraín Montoya https://www.elpais.com.co/cali/monsenor-duarte-cancino-sabia-que-lo-iban-a-matar-sacerdote-efrain-montoya.html

“Cuando hay dos, tres, cuatro obispos que trabajan con las comunidades, que las apoyan, que denuncian, los ven como si fueran obispos ligados a teologías de la liberación, como si fueran obispos “rojos”, porque aquí casi que no se puede estar en contra de esas políticas que ha buscado la extrema derecha” afirmó a Sextante Digital, Jesús Abad.

Por consiguiente, el papel de la iglesia, según el fotógrafo, es fundamental en la reconciliación, en entender lo que nos pasó como sociedad y en conocer esas políticas que “perpetúan la inequidad en la que vivimos en una nación como la colombiana; que es una vergüenza en términos de inequidad en Latinoamérica y es ahí donde uno dice, quienes han detestado el poder en Colombia, son personas ligadas a los mismos poderes tradicionales que no les interesa que haya cambios”, señaló.

También: El Papa hará santo a monseñor Romero, religioso que fue asesinado mientras daba misa https://rpp.pe/mundo/actualidad/el-papa-hara-santo-a-monsenor-romero-religioso-que-fue-asesinado-mientras-daba-misa-noticia-1109002

Documentar la memoria

No obstante, otra de las posibilidades que posee la memoria de la guerra para hacer entender a la sociedad que la paz es necesaria ante toda circunstancia son “a veces con documentales, con un trabajo que tiene que ser tranquilo sin polarizaciones, porque esa polarización y todas esas discusiones no te permiten escucharlos”, reveló Jesús Abad Colorado. 

Pero también, “con movilizaciones, mientras no haya elecciones, yo creo que es la movilización y la salida a la calle la que puede permitir que haya exigencias, sobre todo con el tema de unos acuerdos de paz que no son una firma en una mesa” concluyó el periodista.

En definitiva, lo que requiere una sociedad, que se ha visto perturbada por la violencia de la guerra y el conflicto, directa o indirectamente, es una educación con bases en la paz, la reconciliación, el perdón y sobre todo, la verdad. Así, los procesos que se vienen desarrollando con los acuerdos de paz tengan la participación no solo de las víctimas y victimarios sino también del Estado y la ciudadanía. Que todos trabajen en conjunto en busca de un mismo fin, para que se pueda reconstruir desde la justicia, la equidad y la armonía una Colombia posible.