Entre periodismo narrativo y literatura

Todo periodista, haga lo que  haga, tiene que leer literatura”:
Roberto Herrscher

Por: Roby González

Con la participación  de José Luis Novoa, Director del Centro de Periodismo de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Hispanoamericano; el portugués Adelino Gomes, periodista y locutor de radio; el venezolano Alberto Barrera  periodista, escritor, y ganador del premio Tusquets en 2015; el argentino Roberto Herrscher, periodista, reportero, especializado en cultura, sociedad y medio ambiente y con la moderación de Ana Cristina Restrepo periodista colombiana, se desarrolló el conversatorio sobre la relación periodismo y literatura, en la Universidad Católica Luis Amigó, en el marco del Festival Gabo, realizado en Medellín entre el 28 y el 30 de septiembre de 2017.

 El tema central fue el periodismo y la literatura, una cuestión eterna, que lleva  irremediablemente al periodismo narrativo. No es un tema nuevo, puesto que al remitirse  al  Siglo XVII,  con el escritor Daniel Defoe y su libro Diario del año de la peste, según Ana Cristina Restrepo, es un trabajo excepcional de periodismo.

 “Siento que hay una gran relación con el pasado, con el presente, pero también todo esto se puede relativizar, porque depende de cómo miremos las cosas, entender que hay escritos que funcionan como literario o como periodismo”, respondió Alberto Barrera a la pregunta ¿cuándo un periodista se sienta a mirar  la literatura clásica, se ve reflejado igual que una persona que mira un álbum de fotos buscando su ADN?, hecha por Restrepo.

Por su parte,  Roberto Herrscher,  se refirió a que “la literatura se convierte en el complemento del periodismo, porque a la hora de transmitir tenemos que aprender a escuchar; tenemos que humanizarnos con nuestro entorno, con las personas con las que hablamos; aprender a escuchar, apreciar la música, los escritos, el arte;  preguntarle sobre todo a la gente que no piensa como uno ¿qué le pasa? Ninguna de esas cosas puede funcionar sola. Para entender más el mundo deberíamos leer hasta quemarnos las pestañas y luego salir a gastar la suela de los zapatos.”

Al final, el dominio de la literatura en el campo del periodismo crea una visión de los acontecimientos más creativa, sin soltar las riendas del realismo que es el pilar fundamental para la elaboración de un buen trabajo periodístico.

Los cuatro evangelistas

En su estadía en la Universidad Católica Luis Amigó, el docente universitario, escritor y periodista Roberto Herrscher estableció la relación de la literatura y el periodismo con los textos bíblicos de los cuatro evangelistas. Para el catedrático, la crónica proviene en esencia, de la poesía. Para demostrarlo se vale de los evangelios. Según su análisis, Mateo es un abogado que construye un edificio argumentativo “piedra a piedra”, con citas, datos, testimonios, argumentos, nombres, fechas y número, cuyo objetivo principal es convencer.

Mientras Mateo argumenta, Lucas investiga, por lo tanto para Herrscher es el historiador. Es un paper académico o una tesis, donde menciona la revisión bibliográfica “y anuncia en su abstrac el propósito de la narración”, dice el autor.

Si Lucas es el historiador, Juan es el poeta: “no era él la luz, sino quien debía dar testimonio de la luz”. Este fragmento del Evangelio de Juan para Roberto Herrscher es la prueba de que Juan es el poeta de los evangelistas. “Todo se hizo por él y sin él no se hizo nada de cuanto existe”,  es un trozo más del fehaciente verbo de Juan.

Y los enfoques, como los llama Herrescher, culminan con Marcos. Es el periodista, el narrador, el contador de historias, el reportero. “Apareció Juan bautizando en el desierto, proclamando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados… Y sucedió que por aquellos días vino Jesús desde Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán…”, dicen las noticias que Marcos emiten sobre sus tiempos y sus épocas. Por eso para el autor, este evangelista representa la labor de contar historias.

Esas fueron las enseñanzas que nos dejó Roberto Herrscher a su paso por la Universidad Católica Luis Amigó.