Si analizamos este interrogante, nos daremos cuenta que diariamente, en nuestras actividades cotidianas, realizamos miles de cosas sin problemas, y que todas ellas se llevan a cabo de forma excepcional; pero nunca había surgido la inquietud de preguntarnos cómo sucede esto, cómo podemos concentrarnos en una actividad, pero a la vez , no dejar pasar acontecimientos que ocurren a nuestro alrededor.
Esta pregunta tendría como respuesta que mediante la atención, ya que ésta es “la orientación de nuestra actividad psíquica hacia algo específico” [1]; los seres humanos nos adaptamos continuamente al medio ambiente e interactuamos con diversos mecanismos, procesos y operaciones tales como la percepción, representación, atención aprendizaje, memoria e inteligencia.
A primera vista la definición es fácil de desarrollar y todos poseemos un conocimiento intuitivo de lo que significa “la atención”, “atender” o “prestar atención”. El hombre intenta, desde hace poco más de un siglo, comprender científicamente la enigmática naturaleza y el funcionamiento de la atención, porque si nuestra mente no estuviera dotada de mecanismos que ayudasen a la concentración, o los llamados procesos atencionales, en nuestra mente reinaría el caos; incluso nuestro cerebro podría verse colapsado por tanta información.
Imaginemos que nuestra mente recibiera toda la información que llega del medio y que no tuviera la capacidad de seleccionar a que cosas concentrar la atención; las personas no podríamos vivir bajo esta situación de desorden mental y nuestro cerebro podría estallar por la concentración de información que se bombardearía. Por eso, y a través de algunos mecanismos especiales, una situación pasa a ser la más destacada en el campo de la conciencia, otorgando la psique una mayor energía y dedicación a tal asunto, con lo cual el individuo adquiere mayor noción, exactitud y claridad, y con un rendimiento más eficiente en el manejo de sí mismo y del mundo que lo rodea.
No es tan fácil, entonces, entender las definiciones dadas por innumerables autores; entre ellas están : “La atención es un mecanismo que pone en marcha una serie de procesos y operaciones gracias a las cuales somos más receptivos a los sucesos del ambiente y llevamos a cabo gran cantidad de tareas en forma eficaz”. [2]
“Es un mecanismo interno mediante el cual el organismo controla la elección de estímulo que a su vez influirá en la conducta”. [3]
Diversos autores la definen como “ un proceso, y señalan que la atención presenta fases entre las que podemos destacar la fase de orientación, selección y sostenimiento de la misma ” (Ardila, 1979; Celada, 1989, Cerda, 1982, Luria, 1986, Taylor, 1991)
Reategui (1999) señala que “ la atención es un proceso discriminativo y complejo que acompaña todo el procesamiento cognitivo, además es el responsable de filtrar información e ir asignando los recursos para permitir la adaptación interna en relación a las demandas externas”.
Estas definiciones aún no dan respuesta al interrogante con el cual inicié: ¿Cómo conseguir llevar un sin número de actividades diversas al mismo tiempo? La atención tiene que actuar de la mano con algo llamado “concentración”, y la atención y la concentración son requisitos indispensables para un buen rendimiento intelectual, miremos la definición de concentración.
Se denomina concentración “ a la inhibición de la información irrelevante, y a la focalización de la información relevante, con mantenimiento de ésta por periodos prolongados. La concentración de la atención se manifiesta por su intensidad y por su resistencia a desviar la atención a otros objetos o estímulos segundarios el cual se identifica con el esfuerzo que deba poner la persona más que por el estado de vigilia” [4] Se podría inferir de esto que la atención y la concentración son una condición necesaria para que se lleven a cabo los procesos de asimilación y razonamiento lógico, propios de la inteligencia.
Avizoramos ya las respuestas al interrogante planeado puesto que la concentración nos ayuda a intentar excluir estímulos que pueden interferir con alguna tarea y nos ayudan a aumentar la atención sobre un estimulo en un espacio de tiempo determinado, por lo tanto atención y concentración no pueden ser procesos diferentes.
Concentrarse, entonces, hace que mantengamos la atención voluntariamente sobre ciertos estímulos; de esta ingerencia podemos decir que llevamos a cabo diversas actividades gracias a la concentración, pues según se explico nos ayuda a focalizar nuestra atención. Existen unos procesos implicados directamente en la activación y el funcionamiento de las operaciones de selección, distribución y mantenimiento de la actividad psicológica:
Procesos selectivos: actúan cuando el ambiente nos exige dar respuesta a un estímulo en presencia de otros estímulos variables.
Procesos de distribución: Cuando el ambiente no exige atender a varias cosas a la vez, por ejemplo manejar.
Procesos de mantenimiento o sostenimiento: cuando tenemos que concentrarnos en una tarea durante períodos de tiempo relativamente amplios.
En condiciones normales un individuo esta sometido a innumerables estímulos internos y externos, pero pueden procesar simultáneamente solo algunos, como son: Los que implican sorpresa, novedad, peligro, o satisfacción de una necesidad.
La selección que hacemos va a depender de:
Las características del estímulo
Del sujeto: Necesidades, experiencias
Demanda del medio
Como observamos de lo expuesto hasta acá, los individuos tenemos la capacidad de seleccionar todo aquello a lo cual le pondremos toda nuestra atención; no es que llevemos a cabo todo cuanto nos aparezca, pues nosotros podemos controlar y decidir a que queremos prestarle atención. Pero la atención y la concentración no funcionan de manera aislada, como ya se ha explicado, sino que se relacionan directamente con los restantes procesos psicológicos, o sea todos se deben unir para lograr hacer lo que nuestro cerebro hace.
Motivación y emoción son factores determinantes de la atención, pues determinan que aspectos del ambiente se atienden en forma prioritaria
Propiedad o atributo de la percepción, con ella seleccionamos más eficazmente la información que es relevante para el organismo.
Componente estructural de la inteligencia, que es la capacidad de reorientar la atención para atender a mas de un estímulo a la vez
Tenemos bases ahora para dar respuesta con claridad al interrogante inicial planteado, y también podemos adicionar, luego de lo estudiado, que el cerebro es una máquina maravillosa, de procesamiento, de creación, de selección, de filtro, de todo; aunque se ha avanzado científicamente en su estudio, él, todavía hoy, sigue siendo apasionantemente misterioso.