SOBRE EL PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN.
El proyecto de investigación «Pichón con Lacan: El vínculo social» , tuvo como objetivo fundamental estudiar el aporte que se puede hacer al dispositivo de los grupos operativos y al ECRO de Enrique Pichón Rivière, desde los conceptos y formulaciones que Jacques Lacan introduce en el campo del psicoanálisis a partir del seminario XVII, El reverso del psicoanálisis .
Para tal fin, se trabajó, en primer lugar, el concepto de vínculo que cada uno de los autores citados tiene en su cuerpo teórico. Este fue el punto de partida para luego poner a operar sobre tres elementos fundamentales del grupo operativo - el coordinador, el grupo y la tarea - , los cuatro discursos que propone Lacan en el seminario XVII, a saber: el discurso del amo, el discurso universitario, el discurso histérico y el discurso analítico.
En tal sentido, hacer pasar el dispositivo del grupo operativo por cada uno de los cuatro discursos permitió identificar, ordenar y analizar ciertas tendencias en el funcionamiento de esta modalidad grupal. Ello, sin lugar a dudas, será de gran utilidad para cualquier profesional de las ciencias sociales que esté interesado en este tipo de intervenciones, pues le dará nuevos elementos de análisis para leer y comprender las lógicas en los modos como se vinculan el coordinador, el grupo y la tarea en los grupos operativos pichonianos. Modos que tendrán consecuencias en los productos que se construyan o resulten de cada experiencia grupal. En otras palabras, este trabajo es de gran utilidad para aquellas personas que acompañan grupos, pues le brindará elementos de juicio que le permitirán revisar su posición, sus estrategias y sus tácticas en el momento de intervenir un grupo.
En el ámbito teórico, esta investigación logra poner en diálogo dos teorías fundamentales sobre el vínculo social, sin que se privilegie para ello la disputa y la prueba de fuerzas sobre cuál de las dos logra dilucidar mejor la verdad sobre la psicología grupal. A nuestro modo de ver, es este un ejercicio difícil hoy en nuestros tiempos, en los cuales las hegemonías predominan y la ilusión de encontrar una única perspectiva desde donde se interprete cualquier fenómeno sigue vigente incluso en los claustros académicos. Casi podríamos decir que la rivalidad y competencia no permiten desarrollar los conceptos. Por lo tanto, servirse de ciertas herramientas conceptuales del psicoanálisis le ayuda al ECRO de Pichón - su marco teórico - en el fortalecimiento de una experiencia que ha probado su utilidad en la construcción de proyectos grupales y comunitarios, en la intervención de problemáticas psicosociales. Muy distinto hubiese sido utilizar los conceptos psicoanalíticos para demostrar los puntos falseables de la propuesta teórica y técnica de Pichón.
Así pues, las respuestas dadas al problema planteado - el a porte de nuevos desarrollos teóricos al ECRO y su dispositivo pichoniano (el grupo operativo) a partir de las contribuciones que introduce Jacques Lacan en su seminario «El reverso del psicoanálisis» - se constituyen en ideas inéditas y originales, dado lo novedoso de la conjunción o intersección de dos teorías sobre el vínculo social, pero que nunca se habían puesto a conversar entre sí, como se ha hecho en esta investigación. Esto abre, sin duda, un nuevo campo de investigación para el desarrollado de futuras preguntas que se deriven de ella.
SOBRE LOS OBJETIVOS.
Podemos decir que tanto el objetivo general como los específicos fueron, hasta el final, guías que se mantuvieron durante el curso de la investigación, así:
En primer lugar, se realizó una lectura intratextual sobre la teoría del vínculo tanto en Pichón como en Lacan, para luego darle paso a la construcción de un texto que les abriera a los investigadores el marco teórico y el campo de intervención a través del cual se iban a conducir.
En el mismo sentido, se trabajaron los tres elementos capitales de la experiencia del grupo operativo: el coordinador, el grupo y la tarea; lectura que le dio lugar a la introducción de los primeros capítulos sobre los discursos o modos de vínculo social.
Se procedió de igual modo en el estudio de los cuatro discursos planteados por Jacques Lacan, lo que permitió la articulación entre los tres elementos citados y cada uno de los significantes que particularizan cada uno de los discursos, aportando con ello nuevos elementos de análisis para la comprensión del devenir de los grupos operativos.
En este sentido, los objetivos planteados en el proyecto no sufrieron modificaciones y se cumplió a cabalidad tanto con el objetivo general - Aportar nuevos desarrollos a la teoría del vínculo y al grupo operativo de Enrique Pichón Rivière a partir de una construcción teórica intertextual que articule los conceptos que introduce Jacques Lacan en su seminario XVII, «El reverso del psicoanálisis», dedicado al problema del vínculo social - , como con los objetivos específicos - Analizar los planteamientos teóricos de Pichón Rivière sobre el Esquema Conceptual Referencial Operativo y la teoría del vínculo, analizar la teoría de los discursos que Jacques Lacan plantea en su seminario «El reverso del psicoanálisis» y relacionar las concepciones sobre el vínculo social planteadas por Pichón y Lacan - .
SOBRE LA METODOLOGÍA.
La metodología elegida en la investigación «Pichón con Lacan: el vínculo social», es una consecuencia de la pregunta y propósitos formulados. En tal sentido, la investigación se propuso claramente desde un comienzo, aportar nuevos desarrollos teóricos al Ecro de Enrique Pichón Rivière - es decir, su teoría del vínculo - a partir de las contribuciones del psicoanálisis lacaniano sobre el vínculo social.
El propósito y metodología elegidos se fundamentan en la proposición de Pichón sobre su cuerpo teórico. Él dice que este es un sistema abierto, es decir, susceptible de ser repensado y enriquecido con otros conceptos. Por tanto, en el proceso investigativo lo primero que se hizo fue delimitar los conceptos de la teoría pichoniana que hacen parte del «núcleo firme» [heurística negativa según Lakatos], es decir, los conceptos que no pueden ser modificados en la medida en que ellos hacen la esencia del cuerpo teórico de Pichón. La metodología elegida para la investigación es, por tanto, consecuente con el tipo de tarea que ella se ha propuesto, es decir, que tiene las características de una investigación teórica de tipo monográfico .
Esta investigación es fundamentalmente teórica o básica y su propósito ha sido acrecentar ciertos conocimientos teóricos, con el fin de hacer progresar un campo de conocimiento: la teoría del vínculo de Pichón - Rivière. Esta particularidad la diferencia de las investigaciones aplicadas, las cuales buscan servirse del conocimiento existente para estudiar un fenómeno o resolver problemas factuales.
Como consecuencias del tipo de investigación elegida, nos apoyamos en una de sus variantes: la monografía . Para Blusteim “un trabajo monográfico representa una parte especial de una ciencia que se estudia, y su fin es agotar el conocimiento existente sobre ese punto y llevarlo por su investigación personal algo más adelante, de modo que constituya una verdadera contribución al progreso de la ciencia”. [1] Por tanto, nuestro interés ha sido contribuir al progreso de la teoría pichoniana mas que hacer una recopilación o resumen descriptivo de sus textos, como comúnmente se designa al tipo de investigación monográfica. Ello supone hacer un aporte inédito a las ciencias sociales, pretensión que en el contexto de esta investigación, se ha hecho posible gracias a la monografía.
Para ello el procedimiento a seguir consistió de dos pasos fundamentalmente: en la primera, los investigadores recolectaron y leyeron los textos delimitados para la investigación; con ellos realizaron sendos textos en los que se de cuenta del desarrollo teórico de los autores en cuestión y de sus respectivas proposiciones sobre el vínculo social. En la segunda fase se realizaron una serie de doce textos o capítulos que se pueden considerar como una producción inédita, en la cual se da cuenta de los nuevos a portes teóricos al Ecro de Enrique Pichón Rivière a partir de los conceptos que introduce Jacques Lacan en su seminario XVII, «El reverso del psicoanálisis».
Sobre el diseño metodológico de la investigación, se puede decir que ella se dividió en cinco tiempos de trabajo, así:
Búsqueda, localización y recogida de información de los textos de Enrique Pichón Rivière y de Lacan donde ellos desarrollan su teoría del vínculo social, y textos donde Pichón desarrolla los conceptos de «tarea», «grupo» y «coordinador», conceptos claves de la teoría pichoniana y que fueron abordados como ejes centrales en la investigación.
Lectura intratextual [2]: Esta modalidad de lectura supone que el texto se analiza sólo a partir de los significantes (nociones y conceptos) que él propone, sin introducir otras teorías o argumentos. En tal sentido se procedió del siguiente modo:
Se hizo una lectura intratextual de algunos textos seleccionados de Pichón y de algunos de sus discípulos, en donde él expone su teoría del vínculo social y desarrolla los conceptos de «tarea», «grupo» y «coordinador». De cada una de estas lecturas se realizaron fichas bibliográficas.
Se hizo una lectura intratextual de Lacan y su teoría del vínculo, desarrollada fundamentalmente en su seminario XVII, «El reverso del psicoanálisis». De esta lectura también se realizaron fichas.
Después se procedió a realizar una clasificación temática de las fichas, de tal manera que sirvieran de apoyo a la elaboración de los textos teóricos de la investigación.
Cada uno de los investigadores procedió, entonces a elaborar los documentos con el contenido de los resultados de la lectura intratextual realizada a los textos seleccionados de Pichón y de Lacan.
Todo el trabajo, que tuvo una duración de un año, estuvo siempre acompañado de una socialización y discusión de los documentos elaborados por parte del equipo de investigadores.
Por último, se procedió a establecer y formular un documento final con los productos teóricos de la investigación, el cual pasará a ser publicado.
En la medida, entonces, en que los investigadores lograron establecer unos acuerdos sobre el sentido de los textos trabajados, se transitó hacia un tercer tiempo. Este supuso releer la teoría de Pichón desde el seminario sobre los cuatro discursos de Lacan. Los conceptos abordados y trabajados en dicha lectura fueron: el deseo, los cuatro discursos, el Otro, el otro con minúscula, el sujeto, el objeto «a», la tarea, el coordinador y el grupo. Ello implicó:
Que cada investigador elaborara un texto que diera cuenta de la resignificación de los conceptos de «tarea», «grupo» y «coordinador», extraídos de la teoría de Pichón - Rivière.
Una socialización al equipo de investigadores de cada documento realizado, para discutirlo y pasar a hacerle correcciones.
Una socialización a la comunidad académica del estado de la investigación. Para hacer esto se programo un Seminario Internacional que se tituló, al igual que la investigación, «Teoría del vínculo: de Pichón a Lacan». Este seminario contó con la presencia de la Licenciada Gladys Adamson , asesora internacional del Programa, asesora de la investigación y directora de la Escuela de Psicología Social del Sur del Quilmes . El Seminario fue organizado por la Facultad de Psicología y el Centro de Servicios a la Comunidad de la Fundación Universitaria Luis Amigó, entre el 8 y el 12 de septiembre de 2003, con una intensidad de 16 horas. En dicho seminario se dieron a conocer los avances de la investigación por cada uno de los integrantes, que para esa fecha tenía realizados el ochenta por ciento de los textos propuestos en ella.
Una reelaboración de los documentos. En la medida en que los documentos elaborados por los investigadores eran discutidos por el equipo - el cual contó con la presencia y participación de cuatro alumnos del Programa de Psicología - , y a partir de los comentarios y sugerencias de los compañeros, el autor de cada texto le hizo las modificaciones pertinentes, para que quedara listo para hacer parte de los capítulos de la edición del texto final, con el propósito de publicarlo.
Realización del «Informe final de la investigación», según las Pautas para presentación de informe final preparadas por el Centro de Investigaciones de la FUNLAM.
Un último paso consistirá en la edición del texto producto de la investigación - el cual tiene aproximadamente ciento cincuenta páginas en papel carta - para su publicación por parte de la FUNLAM o de una editorial con la que se haga un convenio por parte del Centro de Investigaciones de la Universidad.
La fuentes para esta investigación fueron fundamentalmente documentales, es decir - como ya se reiteró - , que se trabajó sobre los textos de Enrique Pichón Rivière que aluden a su teoría del vínculo y el texto «El reverso del psicoanálisis» de Jacques Lacan.
Las técnicas para la recolección de la información fueron las siguientes: en la primera fase se utilizaron fichas bibliográficas. En la segunda y tercera fase se construyeron los textos teniendo como trasfondo el método de lectura intratextual y extratextual, los cuales serán validados en la socialización final que se haga a la comunidad académica de la FUNLAM.
El diseño metodológico presentado hasta aquí no sufrió mayores modificaciones. El único impasse que tuvo que sortear el equipo investigador, fue el viaje de su director, Jaime Alberto Carmona , a España, con el propósito de hacer un doctorado en Psicología Social; pero gracias a las herramientas de la Internet - el correo electrónico y la conversación en tiempo real (Chat) - , se pudo superar dicho impasse. La investigación, por tanto, no tuvo ningún contratiempo con respecto al cronograma propuesto.
SOBRE LOS RESULTADOS Y SU DISCUSIÓN.
Uno de los resultados más relevantes consiste en identificar los puntos de encuentro y diferencia en el modo como el psicoanálisis y la psicología social - el ECRO - de Enrique Pichón Rivière intervienen los vínculos sociales, pues ello permitió abrir un diálogo, sin pretender una fusión total entre dos teorías, las cuales tienen objetos distintos y fines diferentes. En tal sentido, el psicoanálisis se centra fundamentalmente en tratar lo real por la vía de lo simbólico; dicho de otro modo, identifica aquellos puntos en los cuales se instala un modo de goce particular en el sujeto, y para ello se centra en el análisis de las representaciones subjetivas que le permiten a la pulsión hacer estragos en el vínculo social. La psicología social también se sirve de lo simbólico, es decir, del discurrir significante - el grupo operativo es un dispositivo de palabra como lo es el análisis persona - , pero rodea con más insistencia esa dimensión imaginaria del vínculo, esa dimensión que presentifca el amor y el odio - y todos los sentimientos que se despiertan en los vínculos del sujeto con sus semejantes - , y que aparece en los grupos bien sea frente al coordinador, frente a la tarea o frente a los integrantes del grupo operativo. Esa doble valencia, fortalece o inhibe los procesos grupales. Se trata, entonces, desde el dispositivo pichoniano, de fortalecer el amor a la tarea - el grupo operativo es un grupo centrado en la tarea - , como el punto que nuclea y congrega, más allá de las rivalidades imaginarias entre las personas que hacen parte del colectivo.
Sin embargo, el dispositivo del grupo operativo sí puede abordar lo real - lo real del goce o los modos de satisfacción del sujeto en el sufrimiento - por lo simbólico, pero en la medida en que se trata de un real que evidencia un goce compartido por el grupo. Ello significa que no se detendrá en el análisis de los modos particulares de goce de cada sujeto, no se detendrá en la singularidad. Ese sería el objetivo de un trabajo clínico individual psicoanalítico, mientras que a nivel del grupo operativo importará develar sólo aquellos goces que obstaculicen el trabajo o tarea grupal, para su tramitación por parte del grupo.
En segundo lugar, se puede señalar como otro resultado, fruto de la presente investigación teórica, el dilucidar qué ocurre con la experiencia de un grupo operativo cuando funciona bajo la lógica de cada uno de los cuatro discursos o modos de hacer vínculo social, tal y como los pensó Jacques Lacan. Análisis que permitió perfilar más el objeto de esa experiencia grupal y destacar el modo como se pervierte, o no, este tipo de intervención, de acuerdo a la voluntad o las intenciones que animan a aquel que establece un vínculo con los otros. Así, si la voluntad es de dominio, de sometimiento, de potenciar el narcisismo, de señalar las faltas en el otro, de producir un saber poco grato como es el relativo al goce, se generará una relación con el otro particular y se tendrá un producto que bien puede o no acercarse a lo que Pichón proponía como fin último de la experiencia de los grupos operativos.
En tal sentido, esta investigación se puede constituir en un instrumento de análisis y diagnóstico de los momentos grupales que atraviesa todo grupo operativo, lo que le permitirá al coordinador maniobrar de tal modo, que pueda rectificar el rumbo del grupo operativo para favorecer que la curiosidad, como dice Gladis Adamson, prevalezca por sobre la inercia que acompaña a cualquier grupo.
A continuación se detallan los resultados logrados en la ejecución del proyecto, con una serie de conclusiones que dan cuenta del trabajo de interpretación, análisis y discusión de los textos elaborados para dar cuenta de la investigación:
4.1. Primera conclusión:
En primer lugar, se puede decir que el objeto de estudio de la psicología social se centra en delimitar los efectos que tiene el encuentro del sujeto con el otro. Ello permite trasladar lo que ocurre en el dispositivo del grupo operativo a cada uno de los cuatro discursos, pues en la parte superior de cada uno de ellos encontramos un primer término: el agente. Este es el que instaura un modo de hacer vínculo por las particularidades de la posición que ocupa. En otras palabras, el otro –segundo término– queda subordinado o afectado por la posición del agente. Se observa, entonces, como los discursos nos señalan los efectos subjetivos y sociales que tiene un sujeto sobre otro.
Sin embargo, se tendría que agregar que a la Psicología Social que Pichón propone no sólo le interesa el modo como se relaciona un sujeto con otro, sino también el modo particular como cada sujeto ha construido el vínculo a nivel psíquico. Dicho de otro modo, cada ser humano, como consecuencia del encuentro con el otro, va urdiendo una trama, un conjunto de representaciones sobre sí mismo y sobre los otros; y es a partir de esta urdimbre que se posesiona y relaciona con el mundo. Ello significa que el deslizamiento de los sujetos por uno u otro lugar de los discursos, habla de sus vínculos internos. Así, alguien será particularmente sensible a ubicarse en el lugar del amo y otras personas en el lugar del esclavo, modalidad de vínculo que origina el discurso del amo.
Entonces el vínculo tiene una doble connotación. De un lado supone los efectos permanentes del encuentro con el otro, y de otro lado, un conjunto de representaciones intrapsíquicas que dirigen la relación con el otro. Esta doble connotación acerca el ECRO de Pichón a la teoría psicoanalítica, y abre un diálogo que le permite al dispositivo de los grupos operativos, contar con herramientas conceptuales de la teoría psicoanalítica que facilitan la interpretación de los fenómenos. En esta oportunidad la investigación se sirvió de conceptos como el significante unario, el saber, el sujeto dividido, y el objeto pequeño a . Cada uno de ellos es soportado dentro de la teoría psicoanalítica por todo un desarrollo teórico sobre el lenguaje, el psiquismo y la pulsión. En suma, apoyar el dispositivo de los grupos operativos en los cuatro discursos supone contar, entre otras, con la polisemia del lenguaje, con un sujeto gobernado por la pulsión, y dividido de manera radical entre lo que quiere ser y lo que puede ser.
4.2. Segunda conclusión:
Existen unos puntos de encuentro en el modo como el Psicoanálisis y la Psicología social intervienen el vínculo. El primero se centra fundamentalmente en tratar por lo simbólico a lo real. Dicho de otro modo, identifica aquellos puntos en los cuales se concentra la pulsión, aquellos puntos en los cuales se instala un modo de goce particular. Y para ello se centra en el análisis de las representaciones subjetivas que le permiten a la pulsión hacer estragos en el vínculo social. La Psicología Social también se sirve de lo simbólico, es decir del discurrir significante, pero rodea con más insistencia esa dimensión imaginaria del vínculo, esa dimensión que presentifica el amor - odio, y que aparece en los grupos bien sea frente al coordinador, frente a la tarea o frente a los integrantes. Esa doble valencia, potencia o frena los procesos colectivos. Se trata, entonces, desde el dispositivo pichoniano, de potenciar el amor a la tarea como el punto que nuclea y congrega, más allá de las rivalidades entre las personas.
Sin embargo, esta investigación ha señalado cómo en un grupo operativo también hace presencia lo real bajo la figura del objeto pequeño a en cada uno de los cuatro discursos. Según el matiz que cobre este objeto, causará el deseo o, por el contrario, empujará a la repetición.
En su dimensión de repetición se puede anotar que cada integrante, incluso el coordinador, llega con un modo particular de gozar. En la medida en que la experiencia grupal avanza se puede notar que algo de ese goce se colectiviza, se comparte y hace presencia a través de lo imaginario. Incluso le da lugar a un modo particular de vínculo. La experiencia de grupo operativo debe posibilitar que ese modo particular de goce que se cristaliza en determinado grupo, pueda volverse explícito, pueda verbalizarse, modo privilegiado para esquivar el empuje a la repetición que obstaculiza el trabajo.
Pero lo real no siempre es nombrado. Aparece en cada discurso de diferente manera y en diferentes lugares. Así, en el discurso del amo el otro tendrá un saber sobre el goce del agente; en el discurso universitario el otro está representado por el a , en tanto lugar de la ignorancia, pues es el agente el que sabe; en el discurso histérico la a subyace al agente quien está en falta; y en el discurso psicoanalítico el agente es el objeto a. Digamos que es en esta última modalidad de vínculo en la cual el objeto pequeño a cobra una dimensión bien distinta, pues de alguna manera se constituye en una función que consiste en causar el deseo en el otro, para que pueda tener noticia de esas fijaciones de goce que le constituyen.
Entonces, una de las grandes conclusiones de la presente investigación es la afirmación según la cual, el dispositivo del grupo operativo si puede abordar lo real por lo simbólico, pero se tratará de un real que evidencia un goce compartido por un grupo. Ello significa que no se detendrá en el análisis de modos particulares de goce, no se detendrá en la singularidad. Ese sería el objetivo de un trabajo clínico individual, mientras que a nivel del grupo operativo, importará develar solo aquellos goces que obstaculicen el trabajo o tarea grupal.
Ahora bien, el tratamiento de lo real en cada discurso será diferente, como ya se anotó. Desde el discurso analítico el otro podrá tener noticia de los S 1 que lo empujan a repetir modos estereotipados de relación con el coordinador, el grupo o la tarea. El tener noticia no implica que esos S1 sean disueltos, borrados; serán anunciados, visibles como puntos ciegos que caprichosamente retornarán al grupo bajo diferentes disfraces, obstaculizando el trabajo. Desde el discurso histérico lo real esta oculto, debajo del agente, como una verdad que lo hace sujeto dividido, en falta, sin posibilidad de armonía, de completud. Y esta noticia convierte al agente en un ser sensible a los amos, a los no castrados. Su misión será develarle al otro su falta, y es esto precisamente lo que acerca tanto a este discurso al analítico, pues aquí también se produce un saber cercano a lo real, y ese saber es la castración. Desde el discurso del amo y el universitario lo real también hace presencia, pero ya no como un saber que se construye, sino como algo que se oculta, como un agujero o como un desecho. Lo simbólico no bordeará lo real, más bien será subordinado por éste impidiendo el trabajo y tarea de un grupo operativo, el cual es la construcción de un saber inédito.
4.3. Tercera Conclusión:
Hacer pasar los elementos grupo, tarea y coordinador por el lugar del agente en el discurso del amo, produjo una serie de elaboraciones. Si hay algo en común del lugar del agente en este discurso es que se presenta como un S1, como un amo, como un tirano del otro.
Es así como el grupo es amo cuando se encuentra en la segunda fase: “yo soy vos”. Es amo porque busca la unidad, la monosemia, y ello lo convierte definitivamente en una masa con toda la lógica que le subyace a este tipo de vínculo, en el cual la verdad está en el grupo y todo lo diferente es desechado. Sin embargo, existe otro matiz en el que el grupo operativo se convierte en amo de su proyecto. Él es causado por un tercero que los congrega, y ese tercero es la tarea.
Cuando la tarea se sitúa en el lugar del agente, se encuentran varias consecuencias. En primer lugar, la tarea entendida como trabajo se puede constituir en un factor “tiranizador” del grupo, en un imperativo categórico al estilo de un superyó que ordena no cesar de trabajar y que genera en el grupo y su coordinador, efectos de angustia, si hay sesiones en las cuales no se produjo ninguna conclusión importante. El grupo sentirá que si no dilucidó algo nuevo, entonces perdió el tiempo. Este modo de tiranía se conjuga a su vez con la tarea entendida como producto, lo cual en su versión amo se convierte en un exceso que obliga al grupo a tener siempre productos, no importa cuales sean. Casi lo de menos es lo que se produjo; lo importante es quitarse ese tirano de encima que los obliga a crear objetos. Igualmente el grupo puede ser tiranizado por los ideales, por la ilusión de encontrar la perfección, el producto sin falla, el grupo perfecto.
En último lugar, cuando el coordinador se identifica al S1, se convierte en un amo. En este caso es el mismo coordinador quien se convierte en la figura superyoica, que termina apabullando al grupo y exacerbando las ansiedades paranoicas. El grupo, en consecuencia, estará siempre en función de agradar al coordinador para evitar su crítica implacable. Ya no es la tarea la que lo congrega, sino el aplacar las retaliaciones del amo.
Como puede observarse, el vínculo social que promueve el agente del discurso del amo, trasladado a un grupo operativo, va en contravía de su objetivo principal, pues de un lado lo masifica, lo homogeniza y le impide construir un saber inédito sobre la tarea explícita e implícita. Este discurso pone a marchar al grupo, sí, pero bajo una voluntad ciega que los aliena al discurso del Otro, llamase este trabajo, producto, ideales o voluntad del coordinador.
4.4. Cuarta Conclusión:
En el discurso universitario el saber está en el lugar del agente. Ello significa que toda representación del saber –la constitución, la Biblia, textos académicos, entre otros - , se convierte, en este discurso, en una especie de amo para el otro.
¿Qué pasa entonces cuando el grupo se sitúa en el lugar del agente (S2)? Se ha señalado en la investigación lo importante que le resulta a un grupo operativo que su coordinador le suponga un saber al grupo, conferimiento necesario para que este se autorice progresivamente en sus elaboraciones y deje de esperar que el gran saber le venga de un texto o de un ser excepcional. Sin embargo, hay otra faz que puede resultar problemática y ella ocurre cuando el grupo se sitúa como el que todo lo sabe. Ello es paralizante, pues cualquier pregunta, sugerencia, intervención que les venga del otro, será desechada como inservible.
La tarea de un grupo operativo también puede ocupar el lugar del agente en el discurso universitario. Y este lugar, como ya se refirió, es una articulación significante relativamente estática. Un ejemplo de ello son las tradiciones, las doctrinas, las morales y las ideologías. En tal sentido, quien participe de un grupo regido por esta lógica, estará en la posición de un recipiente vacío (“a”) presto a ser llenado con los significantes que hacen parte de ese saber sacralizado.
De igual modo nos encontramos al coordinador ocupando el lugar del agente en este discurso, con varias consecuencias para el funcionamiento de un grupo operativo. Es así como la voluntad de amo del coordinador en el discurso universitario, se esconde tras el saber que promueve, saber que podrá ser el texto mismo, bien sea éste un saber religioso, académico, filosófico o técnico.
La cercanía de este tipo de discurso con el funcionamiento de ciertos grupos operativos, se encuentra cuando el imperativo implícito que allí circula es la adoración y sacralización de los textos. Si el coordinador promueve en el grupo una relación de sometimiento a lo estudiado, si sanciona cualquier interpelación; el grupo se tornará en un grupo de feligreses frente a un amo disfrazado de erudito.
4.5. Quinta conclusión:
De igual modo, un grupo operativo bajo el discurso histérico tendrá consecuencias en su funcionamiento. Ya se anotaron las consecuencias adversas que supone el que el grupo se sitúe en el lugar del agente en el discurso del amo y en el universitario. La investigación igualmente permitió situar lo que pasa con el grupo situado en el lugar del agente en el discurso histérico. El significante que se encuentra en este discurso en el lugar del agente es el significante del sujeto dividido [$], el cual da cuenta de que el lenguaje lo ha convertido en un sujeto deseante, en falta. Ello supone que un grupo ubicado en el lugar del agente es un grupo en falta que se dirige a un amo. La falta puede ser fundada por el compromiso que el grupo ha adquirido con la tarea, en tanto algo falta por saber y ningún significante amo (S1) colmará esa falta.
Pero de igual modo el grupo puede buscar en el otro respuesta a su malestar, ese malestar que lo divide entre lo que quiere y puede. La respuesta del coordinador frente a este tipo de demandas hará que el grupo se posicione en uno u otro discurso, pues puede responder como amo o como el que todo lo sabe. Sintetizando, un grupo que esté “histerizado”, será un grupo dispuesto a encarar una tarea, dispuesto a trabajar y producir.
En segundo lugar, la tarea puede igualmente estar en el lugar del agente en el discurso histérico. Y la tarea en el lugar del sujeto dividido se constituye en algo del orden sintomático, en algo que no marcha, y ello lógicamente interpela al otro, el cual puede ser el grupo en su totalidad. La tarea en el lugar del agente en el discurso histérico pone en cuestión la ilusión grupal de la omnipotencia y de la completud. El grupo operativo es un dispositivo, que a diferencia de otros, busca develar eso que no marcha, explicitar lo velado, lo oculto que obstaculiza el trabajo. Por lo tanto, al grupo operativo no le interesa únicamente la construcción de un saber teórico, sino también y sobre todo, la construcción de un saber sobre aquello que no marcha. Es por ello que el discurso histérico parece tener mucha cercanía con el objeto del grupo operativo.
Cuando el coordinador agencia un modo de relación con el grupo bajo la modalidad del discurso histérico, igualmente se sitúa en el lugar del sujeto dividido ($). Ello significa que éste será un sujeto que tiene noticia de la inexistencia del individuo, es decir, de la unidad. Es así como el coordinador, al hacer evidente su división, hace que aparezca algo que oculta el grupo que está en el lugar de amo (S1), y ese algo es que él también es castrado. La intervención del coordinador se acentúa allí donde el desarrollo de la tarea del grupo está amenazada por alguna forma de completud imaginaria, que los puede dejar bajo la ilusión de que ya todo se sabe.
Como puede observarse, tanto el grupo, la tarea, como el coordinador en el lugar del agente del discurso histérico, favorecen la operatividad grupal, pues evitan la estereotipia, la quietud, los falsos remansos. Interpelan al grupo y al coordinador, lo enfrentan a su falta y en esa medida lo alientan en el trabajo alrededor de la tarea que convoca al grupo. Esta modalidad del discurso le recuerda al grupo que no existe la última palabra, que no existen las certezas, y es precisamente esta característica lo que puede favorecer en un grupo operativo la creación, la subversión de lo establecido. De modo tal que, entre mayor urgencia exista en el agente por establecer la unidad, más terminará distanciándose del discurso histérico y a su vez del objetivo del grupo operativo.
4.6. Sexta conclusión:
Por ultimo la investigación se ocupó de pensar los efectos que tiene en un grupo operativo el funcionar bajo el discurso analítico. ¿Qué sucede cuando en el lugar del agente en el discurso analítico encontramos al grupo? Una de las afirmaciones más relevantes del texto que se ocupó de esta reflexión nos dice que el pasaje de un grupo operativo al discurso analítico se logra en la tercera fase de su funcionamiento. En este punto el grupo se convierte en causa de sí mismo, en promotor de sus proyectos, en un alienado de su propio deseo más que del deseo del Otro. Ello le posibilita al grupo, no buscar más chivos expiatorios de aquello que no marcha, pues él se hará cargo de sus malestares y de sus propias maneras de gozar. Y este pasaje al discurso analítico es facilitada por un coordinador que se abstiene de su voluntad de amor y del goce narcisista de ser puesto en el lugar del falo. Este tipo de vínculo facilitará que el producto sea ese significante amo que transformará el ECRO del grupo mismo.
De igual modo, nos podemos preguntar qué sucede cuando la tarea esta en el lugar del agente en el discurso analítico. La tarea en el lugar del agente del discurso analítico puede tener varias connotaciones. Una de ellas supone concebir la tarea como objeto de amor, lo cual significa que esta aparece como una representación meta que causa al grupo, que lo moviliza hacia el trabajo. La segunda connotación de la tarea en el lugar del agente en este discurso es como causa del deseo. Esta será una tarea que siempre le recordará el grupo la falta, y será la falta en cierta medida la que cause, la que empuje. Sin embargo, por el carácter metonímico del deseo se corre el riesgo de que el grupo nunca logre hacer condensaciones de los saberes que va construyendo, y que la falta misma sea lo único visible y notable, asunto que va a restarle importancia a lo que elabore el grupo.
Y una tercera connotación de la tarea es la de objeto parcial (objeto a ), en la cual podemos vislumbrar a un grupo que ha convertido en causa los objetos de la pulsión, relativos al hacerse maltratar, maltratar o descalificar permanentemente al otro; es un grupo que busca siempre chivos expiatorios, se queja porque se siente exprimido, materializa en alguna mirada un goce voyeurista, que a su vez los paraliza; en fin, se trata aquí de cualquier objeto que haga gozar al grupo y que por esa misma razón no les da espacio para la producción de saber. Quizás cada grupo vaya constituyendo una especie de goce en esta vía, que de acuerdo a como se posiciones el coordinador, podrá ser nombrado y analizado por sus integrantes.
Pasemos a señalar los efectos que fueron mencionados en la investigación, relativos a los efectos que tiene en el grupo operativo cuando el coordinador se sitúa en el lugar del agente del discurso analítico. Se partió para tal fin de una frase de Lacan relativa al quehacer del analista: “debe encontrarse en lo opuesto a toda voluntad declarada de dominio”. Ello permitió puntualizar como los discursos no se excluyen radicalmente, y las posiciones del agente son oscilantes; por tanto, si se piensa la función de un coordinador que opere desde el discurso analítico, este deberá cuidarse de esa voluntad de dominio que no cesa y de la que nadie parece curarse. Y bajo esta advertencia que hace Lacan, tanto a nivel clínico como grupal se señalaron luego tres versiones del agente similares a las trabajadas en el elemento tarea.
Es así como el coordinador soportará una dimensión de objeto parcial. Decir que soporta significa que permite ser el blanco del desprecio del grupo en determinados momentos del proceso, sobre todo en la primera fase en la que prima el modelo de vínculo al estilo “ chupo y escupo ”. ¿Qué hace el coordinador con esa hostilidad del grupo? Procurar que el odio sea tratado en su dimensión significante para que de ello se derive un saber.
A su vez, el coordinador bajo la modalidad del vínculo analítico será objeto causa del deseo. Ello significa que el coordinador será quien ponga en movimiento el deseo del grupo, en contravía a cierta tendencia a la inercia que habita a los seres humanos. Al ser el coordinador causa del deseo, el grupo será un sujeto dividido, en falta, causado por eso que no tiene, por eso que no sabe. Se trata, entonces, de promover en el grupo cierta insatisfacción inherente a la naturaleza del deseo, pero no una insatisfacción que paralice, sino que, por el contrario, se convierta en causa, en razón para querer saber. Entonces, el discurso analítico civiliza la relación con la falta, en tanto la pone al servicio de la producción de saberes útiles a la cultura.
También se pensó el coordinador como objeto de amor. Ello significa que cualquier experiencia grupal pone en marcha el amor. La diferencia radica en lo que se haga con esta manifestación transferencial. Digamos que el coordinador trabajando desde el discurso analítico, se sirve del amor, el cual recae en principio sobre su persona. Sin embargo, él no responde a las solicitudes de reciprocidad, por el contrario, a nombre de ese amor insta al grupo al trabajo, al discurrir significante. Ello supone que el coordinador no intenta alimentar ese vínculo a expensas del trabajo. Y es en este punto en el cual él se convierte en objeto que causa el deseo de saber y favorece el trabajo alrededor de la tarea.
Para terminar, se puede notar como el dispositivo de grupo operativo puede ser pensado desde los cuatro discursos, incluyendo el analítico, el cual no tiene como territorio exclusivo los consultorios. Siendo los discurso modos de vínculo social, es posible pensar que tanto el grupo, como la tarea y el coordinador, se sitúan en el lugar de objeto con sus múltiples acepciones, facilitando con ello la producción de un saber sobre los significantes unarios - significantes que organizan y comandan la organización subjetiva de todo sujeto - y que se van cristalizando en cualquier grupo humano.
Es preciso, entonces, que el grupo se vaya enamorando de la tarea, que sea causado por ella, más que por la presencia del coordinador. Que el amor al saber y la curiosidad que de este se deriva sea el motor. Cuando ello ocurre, el coordinador parece casi inoperante, pues el grupo ha logrado construir un deseo propio que va más allá de la satisfacción narcisista que procura el reconocimiento del coordinador.
Digamos, por último, que construir este diálogo entre las teorías del vínculo social de Pichón y Lacan, se ha constituido en un aporte novedoso para la Psicología Social , diálogo que se hace posible a partir de lo que el mismo Pichón Rivière advierte sobre lo necesario de servirse de la teoría psicoanalítica para darle cuerpo y profundidad a sus planteamientos; del mismo modo, él señala lo crucial que resulta para el psicoanálisis verificar o aplicar su teoría a la realidad social contemporánea. Esta investigación, en particular, ha pretendido producir una conjunción con uno de los teóricos más importantes que le suceden a Freud: Jacques Lacan, y es en este punto en el cual se funda lo inédito de este trabajo. La investigación abre, además, un nuevo campo de investigación, que servirá de base para la realización de futuras investigaciones.
SOBRE EL IMPACTO.
Como ya lo dijimos anteriormente, el impacto de esta investigación puede situarse en dos sentidos: tanto a nivel académico, como a nivel práctico.
Con relación a los aportes que esta investigación hace a nivel académico, se puede afirmar que este insumo - el texto de la investigación - será de utilidad para las asignaturas relacionadas con la Teoría de la técnica de grupo operativo y las teorías del vínculo que se imparten en la universidad, y en otras universidades donde se dicten materias relacionadas con el vínculo social. Ella ordena tres elementos del grupo operativo que no se encuentran concentrados en ningún texto en especial de la obra de Pichón, lo que dificulta, en cierto sentido, su abordaje. De otro lado, refuerza el ECRO de Pichón, su marco teórico, en lo que se refiere a la comprensión de las lógicas de los vínculos que se despliegan en los grupos operativos.
Lo anterior se revierte a su vez en un aporte al quehacer del coordinador y el observador de los grupos operativos; pero también de cualquier experiencia grupal. Ello significa que los resultados de la investigación pueden servir de referente de análisis para comprender las lógicas de cualquier grupo que son cohesionados por una tarea. Este es, probablemente. el impacto más importante que puede llegar a tener esta investigación con la publicación de sus resultados.
Por ultimo, podemos afirmar que la carrera de psicología que imparte la universidad tiene puesto su énfasis en lo social, por lo tanto, esta investigación es otro peldaño en la consolidación de un currículo que es único en la ciudad y pionero en el país, tanto por el énfasis como por la formación en diversas modalidades de intervención grupal, punto que empieza a darle una identidad muy valorada al programa en este contexto. Es por lo anterior que podemos afirmar que esta investigación, además de fortalecer la reflexión teórica y práctica, fortalece el currículo del programa y su énfasis, además de la línea de investigación de la facultad - psicología social y salud mental - .
Es indudable que, dadas las características de esta investigación - investigación teórica de tipo monográfico - , que pone en confluencia dos teorías diferentes sobre el vínculo social, su resultado se constituye en un conocimiento inédito, incluso en la aplicación de la teoría de los cuatro discursos de Lacan, a la reflexión del grupo operativo de Pichón, por lo tanto se puede considerar que ella es generadora de nuevo conocimiento, aprovechable tanto en el ámbito social, como en el comunitario y el institucional - formación de comunidad académica, consolidación de la línea de investigación y proyección social de la Universidad - .
SOBRE LAS ESTRATEGIAS DE DIVULGACIÓN.
Entre las estrategias de divulgación de la investigación, habría que resaltar tres: la primera, el Seminario Internacional titulado «Teoría del vínculo: de Pichón a Lacan» organizado por la Facultad de Psicología y el Centro de Servicios a la Comunidad de la Fundación Universitaria Luis Amigó. El seminario contó con la presencia de la Licenciada Gladys Adamson , asesora internacional del Programa. En dicho Seminario, realizado en Medellín, entre el 8 y el 12 de septiembre de 2003, con una intensidad de 16 horas, los tres docentes investigadores y en tres conferencias programadas para cada uno de ellos, dieron cuenta de los adelantos de la investigación a toda la comunidad académica y en especial, a los alumnos del Programa de Psicología, en las dos jornadas que tiene dicho Programa…
La segunda estrategia de divulgación de la investigación, es la actividad programada por el Centro de Investigaciones de la FUNLAM, en el marco de los veinte años de la universidad; se trata del Séptimo Encuentro Nacional de Investigadores, los días seis y siete de mayo. Específicamente el día siete, viernes, en horas de la tarde, se hará una presentación de la investigación y de sus resultados ante el público asistente al Encuentro y ante la comunidad académica.
La tercera estrategia de divulgación es la publicación de los resultados de la investigación en un libro de texto, el cual servirá como texto guía en uno de los cursos de la FUNLAM - Teoría del vínculo - , y como texto de divulgación para la comunidad académica interesada en la teoría del vínculo, en los fenómenos grupales en general, en el grupo operativo y en la articulación del psicoanálisis con la psicología social.
La propuesta de los investigadores a la Universidad es la siguiente: que la editorial de la Universidad publique el texto, con un tiraje no inferior a quinientos (500) ejemplares, para poder indexarlo. Una vez editado el libro por la FUNLAM, el director de la investigación, Jaime Carmona , ayudará para que la Universidad haga un convenio de distribución con la editorial "Siglo del Hombre Editores", editorial que publicó un libro suyo, de tal manera que ella distribuya el texto de la investigación en las librerías de todo el país. Igualmente, existen convenios con la editorial de la Universidad de Antioquia y con la editorial de la Universidad Nacional para la distribución de los textos.
SOBRE EL CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES.
El cronograma de actividades propuesto se cumplió a cabalidad y se desarrollaron todas las actividades propuestas. La única modificación que él sufrió fue el de una solicitud de prórroga de veinte días, solicitada por el equipo investigador a la directora del Centro de Investigaciones de la FUNLAM, Dra. Patricia Ramírez , prórroga que fue aprobada en memorando (razonero) del 17 de febrero de 2004 en respuesta al radicado #00627. Éste período de tiempo solicitado se utilizó en la elaboración del informe final y el establecimiento del texto definitivo de la investigación.
SOBRE LA GESTIÓN DEL PROYECTO.
El proyecto de investigación «Pichón con Lacan: El vínculo social», tuvo una gestión, por parte del director de la investigación - Jaime Alberto Carmona - , operativa y efectiva. Él siempre estuvo pendiente de llevar a cabo el cronograma de trabajo, el cual se cumplió a cabalidad. El grupo de investigadores trabajaron siempre con entusiasmo y cumplieron con todas las fechas de entrega de productos terminados, los cuales siempre fueron discutidos en reuniones previas a la entrega con los demás miembros del equipo. Ellos participaron también diligentemente en el Seminario Internacional programado específicamente para dar cuenta de los avances de la investigación, seminario denominado «Teoría del vínculo: de Pichón a Lacan», y que contó con la presencia de la Licenciada Gladys Adamson , asesora internacional del Programa y asesora de la investigación . Los alumnos que acompañaron a los investigadores en el proceso trabajaron activamente en las tareas encomendadas y participaron con entusiasmo en las reuniones de trabajo.
El equipo investigador contó igualmente y desde un principio, con el apoyo de la Facultad de Psicología de la FUNLAM y con el apoyo del Centro de Investigaciones de la Universidad.