Fundación Universitaria Luis Amigó
 
    NÚmero 9 • DICIEMBRE 2005
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Sandra Corrales                

Psicóloga Egresada de la

FUNLAM
La descasada
1984
Grabado sobre madera
57 x 42 cm 
María de la Paz Jaramillo 

El rol del coordinador en los grupos operativos

 

“La tarea esencial del coordinador es

dinamizar, resolviendo discusiones frontales que ocasionan el cierre del sistema” [1]

 

El rol que asume la persona que coordina, es único y diferencial en cada uno de los grupos a los que pertenece; de igual manera, cada grupo operativo tiene aspectos y elementos al interior de su dinámica, que lo hacen innovador y diferente a los otros en los cuales se haya estado inmerso con anterioridad.

La intervención del coordinador puede apuntar a la movilización de algún obstáculo, retroalimentar y hacer puntualizaciones al grupo. Cuando se presenta algún obstáculo, generalmente el grupo se estanca imposibilitando el paso a la tarea; usualmente la pretarea es donde se logran configurar los vínculos, pero es allí donde los temores y ansiedades del grupo se pueden fortalecer y afianzar, lo que constituirá una barrera que imposibilita el paso a la tarea, y del mismo modo, puede constituir un cierre de la misma.

A partir de lo anterior, el grupo se cierra y se podría relacionar con el concepto de “heurística negativa” [2], donde si se cuestiona su teoría, esta se invalida y se aparta de su núcleo central; si el grupo, se vuelve incuestionable, no evoluciona y por ende, no será posible la ejecución de la tarea ya que la obstaculiza.

Estos obstáculos, noción que toma Pichón Reviere de Gastón Bachelard para hacer referencia a aspectos que impiden la realización de la tarea, pueden ser epistemológicos (son obstáculos fundamentados en el raciocinio y la lógica, producto de enfrentarse a una idea que no forma parte de nuestro marco referencial; hacen referencia a lo cognoscitivo) o epistemofílicos (referido a las emociones, emotividad de las personas, “lo emocional”), en los que interfieren algunos aspectos relacionados con el posicionamiento de cada uno de sus integrantes.

Desde allí, el coordinador puede realizar intervenciones a partir de sus conocimientos teóricos, “técnicos, logísticos, tácticos y estratégicos”, [3] que le permiten tener diversos elementos en su nivel de análisis, interpretación y comprensión, y realizar señalamientos al grupo pertinentes al momento en que se encuentre (tomando como punto de referencia la espiral dialéctica). Los aspectos anteriores permiten que desde su intervención, el grupo movilice su producción.

Es fundamental hacer referencia a que el coordinador evita discusiones frontales, haciendo intervenciones en el momento que sea más oportuno, lo que contribuye a la retroalimentación del grupo. Gladis Adamson ubica tres momentos referidos a: “Clase, grupo, coordinador” [4].

•  Clase:

•  Primer momento: tarea distante

•  Segundo momento: Somos la tarea (Idealizados, grupo clase)

•  Tercer momento: El tema de trabajo es visto como finalidad

•  Grupo:

•  Primer momento: No soy tú

•  Segundo momento: Yo soy tú

•  Tercer momento: Yo soy como tú

•  Coordinador:

•  Primer momento: No es uno de nosotros, no es como nosotros.

•  Segundo momento: Es uno de nosotros, es como nosotros.

•  Tercer momento: El coordinador esta con nosotros.

En los aspectos anteriores se reafirma que el rol del coordinador no es estático, y que así como la dinámica grupal y la clase evoluciona, del mismo modo el rol del coordinador; los momentos dependen de la relación que el grupo logre establecer con el coordinador, donde inicialmente es visto como algo amenazante, pero conforme el grupo se va constituyendo en cada uno de sus integrantes, pasa a hacer parte de su dinámica.

Las intervenciones que el coordinador realice van a estar ligadas al momento de la relación en que se encuentre el grupo con el coordinador. Del mismo modo, Cristóbal Ovidio Muñoz [5], en su artículo Sobre el acto de coordinar grupos operativos (p. 2–7), menciona que el coordinador tiene algunos momentos representativos, donde inicialmente ocupa el lugar de la espera; posteriormente, este representa la tarea grupal, donde el coordinador encuadra o reencuadra, en caso de ser necesario, y se aclaran los roles del coordinador y del observador; otra de sus funciones es movilizar por medio de una intervención los obstáculos, y para finalizar, el coordinador esta enmarcado dentro de la relación compromiso-responsabilidad. Por último, el coordinador interviene para movilizar los obstáculos que se presenten en la realización de la tarea.

Para finalizar, es fundamental hacer referencia a que la pretarea es el momento que le permite al grupo excluir lo que no sirve (lo no común) antes de la tarea, y es allí donde se da lugar al cierre o apertura continua en el proceso de aprendizaje; pero si no genera apertura y se estanca en el cierre, tiende a estereotiparse el pensamiento, generando dificultades en la modificación del mismo e imposibilitando que funcione dialécticamente.

Cuando el proceso de aprendizaje involucra un proceso de cierre y apertura de un modo dialéctico, (está en constante movimiento, se cierra, abre, vuelve y cierra) podría constituirse en lo que afirma Gladis Adamson: “El que enseña aprende y el que aprende enseña”; es en la metodología grupal donde todos los recursos se ponen en juego al compartir, lo que ayuda a configurar el esquema referencial de cada uno de los integrantes del grupo, y del mismo modo, contribuye al fortalecimiento del ECRO: Esquema Conceptual Referencial y Operativo.

El ECRO es un conjunto organizado de conceptos generales y conocimientos teóricos articulados entre sí; es un sistema abierto, un cuerpo de conocimientos instrumentales sometidos a rectificación en relación con la evolución del conocimiento científico en los diferentes momentos históricos y, fundamentalmente, con la evolución de la praxis; esta, a su vez, permite una critica y autocrítica que contribuye a la realimentación y corrección de la teoría mediante mecanismos de rectificación y ratificación.

Anteriormente mencionamos la heurística negativa, haciendo referencia al sistema cerrado. Cuando el sistema es abierto, se habla de heurística positiva, ya que el cuestionamiento, contrario a lo que sucede con la heurística negativa, consolida la teoría; al ser refutable, hace que la teoría evolucione.

Lo anterior permite establecer la práctica científica como praxis que posibilita una configuración mutua, y la dialéctica como instrumento y objeto de conocimiento. En ello vemos los roles más representativos del grupo operativo (coordinador, co-coordinador, observador), y del mismo modo, cada uno de los integrantes del grupo, donde al pasar por los diferentes momentos y al instaurarse el aprendizaje de un modo dialéctico, contribuye a el fortalecimiento del Esquema Referencial, donde los conocimientos de cada uno se rectifican constantemente y evolucionan conforme a los momentos en que se encuentre el grupo.

Del mismo modo, contribuye a la crítica y autocrítica, generando realimentación o modificaciones significativas en cada uno de los aspectos vivenciados en la espiral dialéctica como proceso de aprendizaje, donde la verticalidad coincide con la horizontalidad grupal.

En síntesis, cada una de las intervenciones, señalamientos, interpretaciones o técnicas implementadas por el coordinador, apuntan a la movilización de obstáculos, a la producción de nuevos emergentes y el abordaje de las ansiedades básicas.

Cada uno de los momentos por lo que pasa el grupo, hace parte del cono invertido, y genera espacios de producción que facilitan una mayor interacción de los integrantes y, del mismo modo, de los conocimientos que allí se logren adquirir; así como los integrantes aprenden algo del coordinador, también el coordinador aprende de sus integrantes, configurando así el proceso de aprendizaje que funciona dialécticamente, no solo en la tarea, sino en el acontecer grupal y el esquema referencial que adquiere unidad por medio del trabajo grupal.


[1] PICHON RIVIERE, Enrique. El proceso grupal “Del Psicoanálisis a la Psicología Social ”. Buenos Aires, 1985. Pág. 113.

[2] ADAMSON, Gladis. La psicología Social frente al tercer milenio. Concepto que Gladis A. retoma de Lakatos, para indicar como el núcleo central de la teoría, se expone a variantes refutables y a continuas modificaciones.

[3] RIVIERE, Enrique. El proceso grupal “Del psicoanalisis a la psicología Social ”. Buenos Aires, 1985 pag. 241.

[4] FASES Y MITOS EN GRUPO OPERATIVO, ADAMSON, Gladis. En el grupo operativo, distinguimos tres tipos de relaciones que tienen inclusive una secuencia cronológica 1) Grupo (vínculo, individuo-grupo), 2) Equipo coordinador (vínculo, grupo - coordinador) 3) Clase (relación del grupo con la información recibida. Secuencia cronológica que implica que los individuos se abocasen, en primer término, a la conformación del grupo, integrando a su estructura a los individuos que lo componen, luego el coordinador y en tercer termino dirigen su interés en la información recibida. Pág. 3

[5] Cristóbal Ovidio Muñoz Arroyabe, Docente Investigador, del programa de Psicología con énfasis en psicología social de la Fundación Universitaria Luís Amigó.


BIBLIOGRAFIA

PICHO N RIVIERE, Enrique. El proceso grupal. “Del Psicoanalisis a la psicología Social. Buenos Aires, 1985

ADAMSON, Gladis. La psicología Social frente al tercer milenio. Argentina, 2001

EL SILENCIO Y LA MIRADA (ACERCA DE LOS INICIOS DEL GRUPO OPERATIVO). Adamson, Gladis. Beller, Delly. Ediciones cinco. Argentina. Pág., 15

FASES Y MITOS EN GRUPO OPERATIVO. Adamson, Gladis. Argentina, Pág., 20

EL TRABAJO COMUNITARIO DESDE LA PSICOLOGIA SOCIAL. Adamson , Gladis. Buenos Aires, XXII Congreso interamericano de Psicología, 1989, Pág., 16

SOBRE EL ACTO DE COORDINAR GRUPOS OPERATIVOS, MUNOZ ARROYABE, Cristóbal Ovidio, Medellín, 2004, Pág. 7.

 
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