Fundación Universitaria Luis Amigó
 
    NÚMERO 7 • FEBRERO 2004
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Marcela Franco Ríos                
Alumna 9° Semestre
FUNLAM
Piedad Gallego                
Alumna 9° Semestre
FUNLAM
Sandra Ríos Serna                
Alumna 9° Semestre
FUNLAM
"ELEGIA A BLAS DE LEZO" 1977.
Acrílico sobre lienzo, 173 x 207.5 cm.
Alejandro Obregón
LA VIOLENCIA CONYUGAL: UNA FORMA DE RELACION AL INTERIOR DE LAS PAREJAS QUE ACUDEN A LA SALA DE ATENCION AL USUARIO DE LA FISCALIA GENERAL DE LA NACION DE ANTIOQUIA
 
La violencia es una realidad que se presenta en sus diversas manifestaciones en el diario acontecer social, pero hay un tipo de violencia que se genera al interior del núcleo familiar: la violencia conyugal, la cual es un reflejo de la misma situación de violencia social que se vive actualmente en Colombia, donde factores como la desigualdad, la insatisfacción de necesidades básicas, desempleo, carencia de vivienda, la salud entre otras, confluyen para que este fenómeno se de con mas fuerza. No se puede afirmar que la violencia conyugal como una modalidad del acto violento se da sólo por factores externos al sujeto, hay otro tipo de desencadenantes a nivel interno que favorecen la agresión en la relación de pareja generando así la violencia conyugal, donde: “uno de los miembros de la pareja conformada ya sea por vínculo matrimonial o unión libre arremete violentamente al otro causándole daño físico, psíquico y moral”. Esto en términos generales comienza a dar cuenta de una disfuncionalidad en la forma de relacionarse con el otro. Es necesario cuestionarse cuál es la relación de base que esta al interior de las parejas. En el acontecer diario y cotidiano de las relaciones que establecen las parejas que acuden a la Sala de Atención al Usuario de la Fiscalía General de la Nación de Antioquia en el 2003, se observa un patrón recurrente que tiene que ver con la forma en que se establecen sus relaciones afectivas y que determinan la adaptabilidad o no a dicha relación.

Si se analiza la etiología de la violencia a partir de la teoría cognitiva desde este factor individual interno, se encuentra que el sujeto esta marcado por esas primeras relaciones afectivas que en su infancia determinaron como seria la forma de Relacionarse con el otro, a partir de su estructura esquemática, cognitiva y afectiva, donde estos esquemas en el individuo son lo que constituyen una forma particular de ser y estar en el mundo, ya que estos son una estructura mental que posibilita al individuo codificar, evaluar, percibir e interpretar la información proveniente del mundo exterior.

La teoría del apego planteada por Bowlby (1995) considera la tendencia del bebe a establecer lazos emocionales íntimos con personas determinadas, especialmente con aquellas figuras más cercanas como un componente básico de la naturaleza humana, el cual empieza a gestarse en los primeros meses de vida del bebe y prosigue así a lo largo de su vida adulta hasta la vejez. Durante la infancia este vínculo o tipo de lazos se establecen con los padres o sustitutos a los que se recurre en busca de protección, consuelo y apoyo; Bowlby al respecto plantea como a diferencia de lo que postula el psicoanálisis , el vínculo que une al niño con su madre es producto de la actividad de una serie de sistemas de conducta en los cuales la proximidad con la madre o sustituta, es una consecuencia previsible, ya que el niño en esa interacción lo que busca es el cuidado y protección propios de una conducta eminentemente de “supervivencia” . Como se puede evidenciar en los niños que han sufrido síndrome de hospitalismo, donde las diferentes investigaciones realizadas han dado como resultado que los niños con carencia de una figura permanente y cercana que les proporcione cuidado, protección y afecto son más propensos a morir o a desarrollar durante su vida, deprivaciones Psicoafectiva.

A partir de lo anterior, es evidente, como dada la interacción social que se establece entre el niño y su figura parental o cuidadora, se pueden establecer pautas o vínculos de apego en donde cada uno moldea la conducta del otro, contribuyendo mas adelante a la formación de la personalidad y por ende a la forma de establecer algunos vínculos sociales en la vida adulta que se caracterizan, en algunos casos, por ser seguros, con una base segura exploratoria para expandir sus horizontes y establecer relaciones afectivas estables, o por el contrario, por ser vínculos dependientes, ansiosos, depresivos o agresivos, lo cual genera individuos incapaces de expandir sus horizontes y de establecer relaciones afectivas seguras; la relación con su figura parental o cuidadores, mas tarde se reflejara en su relación de pareja, dando lugar a las relaciones desadaptativas que crean dificultades en la convivencia, generando la aparición de tipologías familiares especificas donde hay una tendencia a la repetición de estas conductas disfuncionales que generan al interior de las familias violencia intrafamiliar producto de la forma de interrelacionarse con el otro a partir de las diferentes pautas de apego.

A consecuencia de ello en el individuo se generan EMT , los cuales son “estructuras extremadamente estables y duraderas que se elaboran durante la infancia, se desarrollan a través de toda la vida del individuo y son disfuncionales en grado significativo” . A demás estos sirven como un determinante del procesamiento de experiencias posteriores, de manera que el individuo en su vida adulta y en la forma de relacionarse con el otro violenta y agresivamente, da cuenta de la influencia de algunos EMT, los cuales son producto de las creencias, los valores e ideas que el sujeto trae consigo y que determinan en él una estructura de personalidad subyacente de estos EMT y de sus formas de apego, donde el sujeto asume las relaciones afectivas acorde a sus experiencias infantiles.

Los EMT presentan varias características, son creencias inadecuadas incondicionales y sentimientos acerca de uno mismo, son resistentes al cambio, se activan por eventos relevantes y estrechamente vinculados a altos niveles de afecto, parecen ser el resultado de experiencias disfuncionales con padres, hermanos y coetáneos en los primeros años de vida, son el resultado de experiencias nocivas cotidianas en la vida del individuo; las cuales quedan internalizadas en la vida del sujeto como una huella imborrable, y cuya prevalencia esta determinada por la historia personal de cada sujeto.

Una de las funciones de los EMT es que sesgan las interpretaciones de los eventos de forma persistente. Estos sesgos en Psicopatología se reflejan en las concepciones típicas, actitudes y comportamientos distorsionados, metas y expectativas no realistas. Generalmente estas pautas de conducta son autoderrotistas y por ende autoperjudiciales para el individuo, afectando de esta manera el normal funcionamiento de los cuatro autoesquemas:

•  Autoestima

•  Autoconcepto

•  Autoimagen

•  Autoeficacia

Los cuales están ligados a la autoconcepcion que el sujeto tiene de sí y que busca constantemente mantenerlos y reafirmarlos.

Dentro de los EMT encontramos que los más frecuentes en los usuarios que acuden a la SAU y que están asociados a la inadecuada selección de pareja tenemos:

•  En el dominio de Autonomía

•  El esquema de dependencia

•  Subyugación / perdida de individualidad

•  Vulnerabilidad al daño

•  En el dominio de relación

•  Abandono y pérdida

•  Desconfianza

•  Deprivación emocional

•  En el dominio de Valoración (dignidad)

•  Defectuosidad / inamabilidad

•  Incompetencia / falla

•  Culpa / castigo

•  Vergüenza / bochorno

Las anteriores pautas conductuales guiadas por esquemas pueden haber sido adaptativas y funcionales en el ambiente familiar temprano, pero en la vida adulta se vuelven altamente disfuncionales para el sujeto y sus relaciones interpersonales, afectando de manera significativa la visión que el sujeto tiene de si mismo, de su mundo y de los otros, llevándolo a establecer conductas maladaptativas, afectando diferentes áreas de desempeño en lo laboral, social, familiar que finalmente repercute en violencia conyugal al interior de su familia.

Hablar de un cambio en las pautas de conducta o comportamiento de las parejas que sufren violencia conyugal, es un asunto complicado y que requiere de un trabajo que les permita a los afectados generar procesos de cambio en sus creencias, modo de pensar e interrelacionarse, los cuales se han generado en la infancia y se han desarrollado y mantenido a lo largo de toda su vida y con los cuales se sienten cómodos. Por lo tanto es necesario trabajar estas pautas de conducta y creencias, antes de entrar a personalizarlas.

 

•  La palabra agresión es empleada para referirse a una “amplia variedad de conductas, actitudes e inclusive emociones” dirigidas a producir daño a otra persona.

Familia y sociedad, año 13 N°50. 1988. Pag 44 Bogotá.

Estructuras profundas, un mapa de la realidad que guía, e influyen en como resuelvo los problemas.

FREUD. La teoría del impulso secundario. Plantea que el amor tiene su origen en el vinculo de afecto que crea la necesidad insatisfecha de alimentos. Standard Edition 23, 1940. P. 188.

BOWLBY, John. Una base segura: Aplicaciones clínicas de una teoría del apego. Editorial Paidós. Buenos Aires, 1989, p. 142.

Esquemas Maladaptativos Tempranos.

JOUNG, E., Jeffrey. “Terapia cognitiva para los trastornos de personalidad: una aproximación centrada en esquemas. Departamento de psiquiatría. Universidad de Columbia, Colegio de Médicos y Cirujanos. Tercera Edición. 1990. Pag 10-11.

E. Lopera Mauricio. Esquemas Maladaptativos Tempranos (EMT'S). Traduccion del libro Cognitive Terapy for Personality Disorders: a schema- focused approach. Documento de la Universidad de Antioquía (S.P.P).

Sala de Atención al Usuario de la Fiscalía General de la Nación de Antioquía en el año 2003.

 
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