“AQUÍ ACOMETEMOS TEXTOS”... debería ser el anuncio para iniciar un Taller (“lugar en que se trabaja una obra de manos”), de escritura, así de entrada, todo lo que se escriba podrá ser reparado ya que hay un objeto manipulable y no sólo eso, hay personas con ganas de manipular (ya que aquellos que no tengan ganas de hacerlo, nunca se ensuciarán las manos).
Manipular el texto oral es otra cosa, “ES MÁS FÁCIL HABLAR QUE ESCRIBIR”; Los textos hablados nos permiten una total retroalimentación del contexto mismo de emisión, las manos no se quedarán quietas y en ellas podremos ver como se duplica el mensaje, la voz subirá o bajará y esto es proporcional al énfasis que deseemos transmitir, el mutismo será signo inequívoco de sorpresa, si es acompañado de gestos, y de acuerdo con el gesto, será un desdén o una indignación... “Aquel que los labios calla, baila en la punta de los dedos y por todos los poros la traición se afana”, decía Freud.
Los textos escritos son batallas que se libran con una hoja en blanco, armados de lápiz o teclas intentamos dejar en grafemas unas ideas que “sólo” se deben ajustar al convenio social, no a mi intuición ni comprensión, sólo al convenio social: nos reclaman claridad y únicamente nos entregan media centena de signos... allí está la magia: la creación es un acto restringido a la combinatoria de esos escasos elementos, de forma recurrente pero no igual, sin violar normas, pero intentando encontrar nuevas formas que se acomoden de manera original cada vez más a eso que quiero expresar: precisión, que cada palabra sea esa imagen rebelde, que se mueve en mi mente y logra con el tiempo y la unión de ellas, ser la idea y ser leída. Sólo se entiende el valor de un texto cuando aun con el temor a equivocarnos, a la censura o a la adulación, lo hacemos.
Los textos del Taller no necesitan presentación, cada autor y autora es consciente de lo hecho y está dispuesto a asumir sin ambages los comentarios formulados, entendiendo que, obviamente, es mejor recibir comentarios de cualquier tipo, que no recibirlos... para eso publicamos.