1. El sujeto: una teoría
¿Cómo explicar la constitución del sujeto? La civilización griega se presenta como un laboratorio de ideas que posibilita tal tarea desde el saber y la palabra, ya sea utilizando como vehículo la teología y su vínculo explicativo con el mito, la filosofía desde el poder de la razón o la fisiología bajo razones demostrativas.
Las ciencias naturales a través del método científico e introduciendo el concepto del conocer por medio de la observación, asegura que el sujeto que conoce se adecua al objeto conocido y puede así dominarlo y dar cuenta de él.
Para el Kleinismo la constitución del sujeto se da como producto de la relación que establece con el seno de la madre y las heces a través de la fantasía que posteriormente hace parte del contenido de su inconsciente. Si dichos objetos son malos lo persiguen, si son buenos lo protegen. De lo que se trata entonces es buscar el significado de la fantasía inconsciente en el objeto imaginario.
Freud habla de un sujeto que no se puede pensar en lo individual sin tener en cuenta lo social, así como de un otro de la indefensión y la dependencia de amor. Ese otro para Freud es un modelo, un auxiliar, un rival o un objeto.
Lacan en contraposición al discurso psicológico distancia al sujeto del individuo como el resultado de la dependencia radical de éste con el lenguaje, en tanto que el lenguaje le da la posibilidad de existencia y lo diferencia radicalmente de los animales ubicándolo en el mundo de lo simbólico.
Pichón Rivière en su teoría supone una subjetividad en la concepción del sujeto de naturaleza social, por tanto, no hay subjetividad sin otro social y es así como se ocupa de los efectos que se producen en el encuentro con el otro, es decir, en el resultado de las tramas vinculares, pero a pesar de hablar de unidad en las dicotomías de su teoría desestima aquello que está más allá del saber.
Ese sujeto de la cultura como lo llamó Hipócrates, sujeto deseante y efecto del lenguaje nombrado por Freud y Lacan, cognoscente desde Piaget y Hegel o sujeto productor según Marx, desde la prehistoria hasta nuestros tiempos y, a pesar del avance de la ciencia y la tecnología, hoy todavía se pregunta sobre su ser y sólo encuentra respuestas desde el saber.
2. La no totalidad de la totalidad
Sólo el ser humano puede interrogarse acerca de su existencia, pero al responderse, inevitablemente se sitúa en el nivel de lo simbólico del lenguaje y entonces pierde la verdad de ese ser. El sinnúmero de calificativos que dan cuenta de lo tangible del sujeto a la pregunta, constituyen su realidad física indiscutible pero con un obligado retorno al interrogante inicial.
Para el psicoanálisis los comportamientos son el reflejo de la posición subjetiva de cada sujeto frente a su realidad y el mundo. Esas posiciones con las cuales el sujeto responde a las exigencias de lo social es a lo que denominamos estructuras clínicas que corresponden al encuentro del niño con la realidad, le ofrecen tres posibles formas de enfrentar la existencia, su carácter es fijo e invariable y, de igual forma no responden a recubrimientos entre ellas, sólo son respuestas a la organización de la vida psíquica del sujeto, como lo menciona Juan Diego Lopera
"la adopción de una estructura está en íntima relación con la manera como un sujeto se relaciona con el saber y, más específicamente, con la posibilidad de saber sobre sí".
Lacan ubica tres registros en la constitución subjetiva del sujeto que desde mi punto de vista no difieren y, por el contrario, se equiparan con el aparato psíquico propuesto por Freud: lo real -ello-, simbólico -superyó- y lo imaginario -yo-.
El interés del psicoanálisis está centrado en lo real, lo simbólico e imaginario como una estructura borromea que permite acercarse al goce particular al que se hace el sujeto, mientras Pichón Rivière en su concepción sobre el sujeto se ocupa de lo imaginario atravesado por lo simbólico y de los efectos subjetivos que tiene el encuentro con el otro, en tanto ese otro es tomado como ideal, auxiliar, objeto o rival.
Es aquí donde surge la duda sobre la totalidad del sujeto a la que hace referencia Pichón. ¿Cómo formar una unidad, una Gestalt cuando se desconoce lo real del sujeto, cuando en apariencia tomamos el pasado, el presente y el futuro de un sujeto, pero sólo abordamos el aquí y el ahora?
Lo real es una dimensión de la subjetividad que no se deja trasformar por las condiciones sociales, es aquello que es irreductible al saber en donde el hoy o el sujeto en situación del que habla Pichón no es el que lo afecta, es el hoy en donde el sujeto se enferma por algo que subyace, que está registrado en sus huellas mnémicas, un saber no sabido que escapa a toda representación y que deviene en síntoma afectando su actuar y su forma de vincularse en lo social.
El sujeto sí es porta voz de aquello que agudiza su malestar, y lo que toca lo social son sus imaginarios y su esquema referencial como evidencia de lo simbólico.
La corporalidad y la racionalidad hacen al sujeto distinto del resto de los animales, podemos referirnos al cuerpo como un aspecto físico que de cuenta del ser, pero además ese cuerpo también habla de lo particular, de lo individual, pero esto individual no se da en un mundo social y es lo social lo que determina lo individual, es así como el ser y lo individual hacen parte de lo real del sujeto ya que no se pueden capturar tal como son y, por tanto, son mera representación.
Lacan pone al “cuerpo” en el redondel de lo imaginario y señala que sólo adquiere consistencia cuando está anudado a lo simbólico y a lo real, es decir, que es un cuerpo que no sólo se ve y se refleja, sino también que habla y aún más, una superficie sobre la cual se escribe nuestra historia. 1
La subjetividad en Pichón no es una estructura dura en contraposición al psicoanálisis, de tal forma que ésta puede ser influenciada por los acontecimientos sociales y desarrollar en el sujeto formas de comportamiento. También podemos argumentar que hay una estructura y una posición psíquica que subyace en el sujeto y trasciende el encuentro con lo social a través de la existencia o no existencia del síntoma siendo este analizable desde el momento mismo en que se desarrolla la angustia, lo cual hace que cada sujeto responda a las situaciones de conflicto de manera particular.
El síntoma es lo que viene de lo real. Los síntomas son considerados como jeroglíficos, el lenguaje propio al que se hace cada sujeto para poder expresar y padecer el malestar que le enferma y que da cuenta de lo social, pero también indudablemente de aquello que escapa a su realidad, que se aleja de la psicología al no centrarse solamente en la conciencia y en los fenómenos que en ella son observables, sino en el estudio de aquello que esta fuera del campo de la consciencia. Según Lacan
…el síntoma es posible porque somos hablantes y porque existe el trauma por el encuentro con el significante, con la palabra… es posible porque la madre no tiene todas las respuestas, porque hubo una hiancia que la madre no pudo cubrir, porque la palabra no agotó todos los cuestionamientos, porque la palabra nunca alcanza la cosa… 2
Para Pichón la subjetividad es el resultado del proceso de socialización y de una interacción permanente con el contexto social e histórico que le permite al sujeto la construcción de un esquema referencial, con el cual éste va a interpretar la realidad, es decir, que su subjetividad se hace y afecta por lo social, pero en este proceso hay una serie de traumatismos a los que el sujeto responde desde el síntoma para decir “NO” a todo lo que lo ha determinado, es una especie de libertad frente a lo determinado, una manera particular de comunicarse y comunicar su realidad, l
a patología aparece cuando el sujeto se ve desbordado por las exigencias que la cultura impone, o bien, cuando no puede satisfacerlas. 3
Aquello que escapa a la transformación social y que habita en una dimensión de la subjetividad inalcanzable para el sujeto mismo es lo real fundado en su desnaturalización que lo aparta de lo animal y, al mismo tiempo, de toda representación de la verdad que deja al descubierto sólo la certeza de la probabilidad,
el lenguaje trasforma al ser humano en lo más profundo de sí mismo, lo transforma en su afectos, en sus necesidades, lo transforma incluso en su cuerpo… la cría humana es capturada por una estructura que le preexiste. 4
El sujeto de la palabra no sólo esta sujeto en la trampa de ésta, es sujeto del no saber de su ser que no se puede aprehender, que no le asegura lo que él es, que sólo es representado y al cual sólo tiene acceso hablando, tratando de experimentar una realidad que sobrepase su estatuto empírico y transforme su posición de sufrimiento.
Al sujeto en el encuentro con el otro se le trasmite un deseo y un deber ser, un ideal del yo, es decir, ser para la cultura y aún en ese deber ser no encuentra respuesta sobre su ser.