La sicología
nació en los consultorios como práctica clínica individual y en los
laboratorios como práctica experimental y aún sigue teniendo vigencia
en esos escenarios; sin embargo, después de la segunda mitad del siglo
XX, los grupos, las entidades educativas, las instituciones y comunidades
han dirigido a la psicología demandas de intervención y preguntas
que desbordan ese marco en el que nació la joven disciplina en el
siglo XIX.
Por tal razón es fundamental que un programa de formación en psicología,
se estructure conceptual y metodológicamente de modo que pueda responder
a las complejas exigencias que el momento histórico, social, político
y cultural le presenta, y que ya, al no dirigirse solo al profesional
si no también a las universidades cada vez aceleran más el proceso
de inserción de los estudiantes a los ámbitos de intervención y al
consecuente ejercicio de confrontación teoría- praxis – reflexión.
La Fundación Universitaria Luis Amigo leyó en la obra de Enrique Pichón–Rivière una respuesta a estas
necesidades y una posibilidad de trascender en la formación del psicólogo del campo de atención individual, al
campo social y así a los diverso ámbitos en donde la psicología social aporta con sus investigaciones y metodologías,
contribuyendo en la solución de las problemáticas propias de las dinámicas vinculares grupales que se configuran en
nuestros contextos.
De esta manera, un programa de psicología que asuma como marco referencial la obra de Pichon Rivière será un
programa con un énfasis en lo social, obligada a desarrollar en sus educandos continuos procesos de formación
básica y práctica que les dote de las herramientas necesarias de reflexión e intervención para afrontar los diversos
escenarios donde ejercitar su que hacer.
Así las herramientas con las que se instrumentan los estudiantes de un programa de psicología con énfasis en
psicología social se sostienen sobre cuatro puntos estructurantes; el primero hace referencia a la reflexión continua
sobre lo social y los fenómenos problemáticos que se presentan en los ámbitos de intervención, el segundo apunta
a la aprehensión de los conceptos propios del área de conocimiento, para lo cual la misma psicología social nos
propone una didáctica: “el grupo operativo”, el tercer y cuarto punto nos plantea la pertinencia de un psicólogo con
énfasis en psicología social en nuestros contextos y su posibilidad de adaptación, lo cual se garantiza con una rigurosa
formación en modelos e instrumentos de investigación y una amplio conocimiento del fenómeno grupal, las leyes que
los estructuran y las fases que lo atraviesan.
Detallemos teóricamente lo que significan estos puntos con el fin de que se pueda comprender de una manera precisa
en que se diferenciará la formación de nuestros psicólogos.
Para Enrique Pichon Rivière, la psicología social se convierte en el nuevo campo teórico y de intervención que responde de una manera acertada a la vieja oposición entre el individuo y sociedad. Inscribiendo la psicología social en una crítica de la vida cotidiana, se aborda al sujeto inmerso en sus relaciones cotidianas. La conciencia de estas relaciones, de la mano de un adecuado instrumento teórico y una clara metodología, permite indagar la génesis de los hechos sociales; dando así como objeto de estudio el desarrollo y transformación de la relación dialéctica que se da entre estructura social y fantasía inconsciente del sujeto, asentada sobre relaciones de necesidad.
Al concebir el ser humano como un ser de necesidades, que sólo se satisfacen socialmente en relaciones que lo determinan, aborda la subjetividad como el resultante de la interacción entre individuo, grupos y clases.
Si esa relación es el objeto de la psicología social, su campo operacional privilegiado es el grupo, que permite la indagación del interjuego entre lo psicosocial (grupo interno) y lo sociodinámico (grupo externo), pues es a través de la observación de las formas de interacción de los sujetos que podemos establecer hipótesis acerca de sus procesos determinantes.
La manera como se vehiculiza este esquema conceptual de conocimientos en los estudiantes da pie a las dos primeras particularidades de nuestro programa; el fomento y construcción de una conciencia critica del profesional y un aprendizaje transformador que le permitirá operar en el mundo y aportar a su deconstrucción, ambas intencionalidades nacen de la propia psicología social, es decir, que la metodología con la que se opera en el campo del aprendizaje surge de las contribuciones que la psicología social hace a la comprensión del proceso de aprendizaje.
La noción de aprendizaje está sustentada en una didáctica que lo caracteriza como la apropiación instrumental de la realidad para modificarla, y se vincula íntimamente con el criterio de adaptación activa a la realidad.
Entendemos por adaptación activa a la realidad, la relación dialéctica mutuamente modificante y enriquecedora entre sujeto y medio. Aprender es realizar una lectura de la realidad coherente, que implique capacidad de evaluación y creatividad (transformación de lo real).
Por tal razón, el programa ha sido diseñado de modo que esta concepción del aprendizaje como praxis, como relación dialéctica, sea sostenida por la continua reflexión y desarrollo de preguntas frente a las múltiples problemáticas y fenómenos que se presentan en el campo de lo social tanto a nivel local, como nacional y mundial.
Lo que se pretende es genera una conciencia critica en el estudiante que le posibilite adoptar una visión psicosocial profunda y compleja con la que pueda romper con los mecanismos alienantes que instaura la sociedad a la vez que articula una postura política con la que aporta en la construcción de un estado nación cristalizando la función de la psicología social en América Latina.
Igualmente esta concepción de aprendizaje nos lleva necesariamente a postular que el enseñar y el aprender constituyen una unidad, que debe darse como proceso unitario, como continua y dialéctica experiencia de aprendizaje en la cual el rol docente y el rol alumno son funcionales y complementarios.
Así el Grupo Operativo como didáctica, se erige como una estrategia destinada no sólo a comunicar conocimientos (tarea informativa), sino básicamente a desarrollar aptitudes y modificar actitudes (tarea formativa). La articulación de lo informativo y formativo se cumple en la construcción de un instrumento: ECRO, que ubique al sujeto en el campo (lo referencial), le permita abordarlo a partir de elementos conceptuales, comprenderlo y operar sobre él mediante las técnicas adecuadas. Esta "situación" en el campo y el pensar y operar sobre él, implica la necesidad no sólo de manejo teórico sino de la elaboración de las ansiedades emergentes en toda situación de cambio.
Por esta razón se dice que el Grupo Operativo es caracterizado como núcleo básico, interdisciplinario y grupal, instrumental y operacional. Núcleo básico, pues según las hipótesis de los investigadores en el campo de la educación de adultos, la transmisión de conceptos universales, fundamentos de cada disciplina específica, permite acelerar el proceso de aprendizaje, a la vez que hace posible mayor profundidad y operatividad en el conocimiento. El núcleo básico está constituido por esos conceptos universales y el aprendizaje va de lo general a lo particular.
Interdisciplinaria y grupal, dado los aportes que de distintas disciplinas se integran en el ECRO de la psicología. La heterogeneidad permite que cada miembro del grupo aborde la información recibida en común, aportando un enfoque y un conocimiento vinculados con sus experiencias, estudios y tareas. Apuntando básicamente a la ruptura de los estereotipos en la modalidad de aproximación al objeto de conocimiento, estereotipos que, por carencia de confrontación, suelen potencializarse en los grupos homogéneos.
Instrumental y operacional, porque se toma como punto de partida la ubicación del sujeto, su inserción en un campo específico (la situación grupal). Esto le permite vivir una experiencia de campo a la vez que lo dota de herramientas teóricas para comprender su propia inserción, las características del campo y los recursos técnicos para operar sobre él.
Lo anterior denota como el estudiante de psicología va adquiriendo los elementos conceptuales propios de su formación, a la vez que se va dotando de herramientas y adoptando posiciones personales que le permitirán operar de manera acertada en el medio profesional.
Esta inserción en el campo grupal como sujeto que participa de la experiencia y construye un ECRO y la instrumentación teórico técnica es vivida por el estudiante durante los diez semestre de su formación garantizando de esta forma la apropiación teórica, la ruptura y toma de posición frente a los miedos básicos propios de toda experiencia de aprendizaje y la autorización como coordinadores de Grupos Operativos que posteriormente les permitirá extender y adecuar la técnica a otros campos como el organizacional y comunitario.
El tercer y cuarto punto estructural que le dan particularidad a nuestro programa se refiere a una sólida formación en la investigación y en teorías y técnicas de grupos. Para Enrique Pichon Rivière la operatividad de la teoría era lo que le daba el carácter de verdad; si el oficio del psicólogo con énfasis en psicología social es indagar en la relación individuo – sociedad, no se podrá entender la formación por fuera de un espíritu investigativo y práctico que a la vez permita al estudiante adquirir herramientas de trabajo que le posibiliten responder a las demandas de una realidad dinámica y en permanente cambio.
Esta característica hace que la formación en investigación dentro del programa sea caracterizada más que por ser una propuesta conceptual y metodológica de carácter acabado en un acercamiento a la problemática de la investigación, en unos términos de pluralidad disciplinaria y de enfoque, que sin declinar la importancia de los métodos y técnicas de investigación, releve el esfuerzo por desarrollar una comprensión conceptual de la tarea investigativa.
La anterior característica hace que los estudiantes reflexionen y desarrollen habilidades en torno a los tres enfoques de investigación social de mayor relevancia en la actualidad, a saber, el enfoque tradicional positivo cuantitativo, la propuesta cualitativa y la propuesta de investigación acción participativa.
Sin embargo, la particularidad del punto de investigación es la manera como se distribuye dentro del programa y la forma en que se articula a las prácticas profesionales y el trabajo de grado de los estudiantes
Al ser diseñada bajo metodologías de núcleos se pretende que el estudiante luego de haber generado un espíritu investigativo y maneje los diversos modelos de investigación social, desarrolle su proyecto de investigación, el cual culminará en el noveno nivel con el núcleo temático “plan de intervención devolución”, donde el estudiante tendrá la oportunidad de hacer devolución a los actores sociales involucrados; de los resultado y hallazgos de su práctica investigativa. Dedicando el último nivel a la formalización del reporte final de su investigación, presentando al final un reporte definitivo de su práctica investigativa, el cual a su vez, cumplirá el rol de trabajo de grado. Este trabajo de grado se considera como una producción académica de alta calidad y rigor científico metodológico y técnico; para dar así cumplimiento a uno de los requisitos académicos para optar por el título de psicólogo.
Por su parte una sólida formación en teoría de grupo, estructura, fases y técnicas de intervención, brindan la posibilidad al estudiante de impactar en los diversos contextos donde se trabaje baja la metodología, así como interpretar y aportar en el análisis de fenómenos grupales.
Tenemos entonces las cuatro particularidades de nuestro programa de psicología, que al darle un énfasis preciso no solo la convierte en la primera universidad del país en ofrecer una formación certificada, si no a la vez, en una Universidad que ofrece un programa altamente competitivo y pertinente para las demandas de nuestro medio y las políticas nacionales e internacionales acorde a los avances del mundo científico.
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