Fundación Universitaria Luis Amigó
 
    NÚmero 6 • Junio 2003
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Olga Lucía Mejía L.                
Psicóloga USB
Salvador Dalí
Canibalismo otoñal- Autumnal Cannibalism, 1936-37.
London, The Tate Gallerie
Edward James Collection.
Imposible sustraerse al encanto del desarrollo humano
 
¿Podemos intentar visualizar, pensar siquiera un ser humano que surgiera de la nada, sin un proceso de construcción y desarrollo previos? ¿Podemos contemplar un neonato sin pensar que tenemos ante nosotros el fruto o combinación de dos seres e incluso dejar de proyectarnos de una manera casi inmediata a lo que probablemente será en un futuro? Lo más seguro es que la respuesta a estas preguntas sea no, porque es propio del ser humano cuestionarse por sus orígenes y por los factores que contribuyeron al logro del estado en el que se encuentra, a la vez que cuestionarse por su porvenir y la gama de posibilidades que puede llegar a tener frente a sí.

Es precisamente esta tendencia del ser humano a cuestionarse, la que ha hecho posible el surgimiento y evolución de las diferentes ciencias y disciplinas como la Psicología, la cual, entre errores y aciertos ha luchado por consolidarse y ganar reconocimiento abriéndose paso entre aquellas disciplinas que al tener como objeto de estudio al ser humano buscan abordar y conocer la diversidad de fenómenos y experiencias posibles tanto en el plano intra como interindividual. Sin embargo, no es la Psicología en general la que aquí nos ocupa sino una parte de ese gran todo que, si se mira desde el paradigma de lo complejo según el principio hologramático1 , puede considerarse no sólo un componente más de la formación del Psicólogo sino uno de sus ejes transversales que atraviesa, articula y contiene todo el proceso formativo. Es esta perspectiva la que informa el Artículo 4 del Decreto 1527 en el que se encuentran los aspectos curricula res básicos de los Programas de Pregrado en Psicología y "los principios y propósitos que orientan la formación desde una perspectiva integral, considerando... las competencias y saberes que se espera posea el Psicólogo" 2 . En este marco se ubica la Psicología evolutiva como uno de sus componentes es decir como un elemento que, articulado con otros forman un todo integral y coherente.

El propósito de este ensayo es entonces abordar a modo de introducción, algunos de los elementos básicos sobre los cuales se debe pensar cuando se habla de Psicología evolutiva, pretendiendo al mismo tiempo articular en el texto los conceptos principales trabajados en el área y algunas reflexiones en torno a la pertinencia y necesidad de incluir en el camino que deben recorrer los psicólogos en formación, dichos elementos sobre el Desarrollo del Ser Humano, objeto y razón de ser de la Psicología y núcleo de todo grupo social.

Basta iniciar el acercamiento a la gran diversidad de textos que se pueden encontrar sobre la Psicología Evolutiva, para darse cuenta que ha ocupado un puesto central a lo largo de todo el desarrollo disciplinar; en ella hallan lugar los diversos cuestionamientos e intereses surgidos en torno al hombre en sentido genérico. Al llamarla Psicología Evolutiva se observa cierta conexión con un enfoque biológico que aborda las transformaciones de los seres vivos durante las diversas eras geológicas, es decir la filogenia y al llamarla como más comúnmente se le encuentra en los nuevos textos: Psicología del Desarrollo, se observa el énfasis en los procesos por los cuales el ser humano va adquiriendo para si las habilidades necesarias ya presentes en la especie, es decir la ontogenia3 , con la posibilidad de continuar su avance y transformación.

La Psicología del Desarrollo en su interés por estudiar los procesos y cambios vividos por el ser humano ha intentado hacerlo desde diferentes niveles y enfoques. Desde un nivel Descriptivo se centra, valga la redundancia, en la descripción de los cambios que tienen lugar en un individuo a lo largo de su vida o en describir las diferencias entre diversos individuos en distintos momentos evolutivos. Desde un nivel Explicativo su objetivo es hallar el por qué de dichos cambios y desde un nivel Intervencionista busca no sólo describir y explicar sino poder llegar a predecir el comportamiento del ser humano en los diferentes momentos y cambios surgidos en su vida y por lo tanto poder en cierta forma planear cómo?? influir en dichos seres humanos, tratando de prevenir o corregir.

Uno de los principales problemas a trabajar cuando se quiere estudiar la Psicología evolutiva en sí se refiere a la articulación de estos niveles de estudio que acabamos de mencionar con los distintos modelos del desarrollo que han servido como orientadores. Algunos autores ven los modelos teóricos en clara conexión con las posturas básicas que han influido a lo largo del desarrollo científico en las diversas ciencias y áreas del conocimiento y en ese sentido son tan sólo derivaciones de ellos 4. Desde esta perspectiva, se ubican dentro del modelo Mecanicista cuya metáfora de base es la máquina y su funcionamiento, aquellas teorías que buscan cuantificar, predecir e influir en el desarrollo, como por ejemplo el Conductismo de Watson y Skinner y las teorías del Aprendizaje; dentro del modelo Organicista cuya metáfora es la del organismo vivo, organizado y coherente, aquellas teorías que consideran la participaci ón activa de dicho organismo en su desarrollo y la diferencia de las estructuras del ser humano a lo largo de las diferentes etapas de evolución. Se ubican acá los enfoques freudiano y piagetiano entre otros y por último, dentro del modelo Contextual Dialéctico que asume el cambio y la transformación como algo constitutivo de la realidad y de los seres vivos, aquellas teorías que conciben el desarrollo como la articulación de diversos procesos vividos por el sujeto en su interacción con el medio, que se da no sólo en los primeros 18 años de vida sino durante todo el ciclo vital, como son los enfoques de Vygotsky, el del Ciclo Vital con investigadores como Baltes y Schaie entre otros 5y algunos planteamientos de la Psicología Humanista.

Otros autores 6 en cambio clasifican los anteriores modelos teóricos, según el interés principal que los mismos tienen. Algunos enfoques se fijan en el Curso que sigue el desarrollo, mientras que otros se fijan en la Naturaleza del desarrollo, al intentar abordar la causalidad del proceso evolutivo, quizás uno de los problemas más difíciles a los que se enfrenta la Psicología y en torno al cual se han presentado las mayores divisiones. Estos modelos han surgido entonces como un intento de responder a preguntas de siempre como: ¿En el proceso evolutivo predomina la acción de factores endógenos o de factores externos? ¿Qué tan cerrado o abierto puede ser el código genético o qué tan amplio puede ser el margen de reacción del ser humano frente a un suceso determinado? ¿Existen Períodos críticos o sensibles del organismo en su desarrollo? ¿Se debe conceder igual importancia tanto a los factores endógenos c omo a los exógenos y privilegiar la interacción entre ambos?

De estos modelos teóricos la perspectiva del Ciclo vital es de gran validez y actualidad en la articulación de todo el proceso que ha vivido la misma Psicología del Desarrollo y en la integralidad que se exige en la formación del Psicólogo y con mayor razón del Psicólogo con un enfoque social. Se observan en este enfoque intentos de resolución a los problemas y cuestionamientos ya mencionados que se han presentado al intentar abordar el estudio del desarrollo del ser humano; problemas en torno a la continuidad (en la que prevalece lo acumulativo y la incidencia de lo anterior en lo presente), o discontinuidad del desarrollo (en la que prevalecen los cambios bruscos y diferencias cualitativas entre una etapa y otra); en torno a la mayor incidencia de la herencia o el ambiente o en torno al grado de estabilidad y de cambio en el mismo desarrollo, los cuales son planteados en esta teoría como antinomias 7 o proposiciones aparentemente antitéticas que generan conflicto pero que no pueden concebirse la una sin la otra. Así, al hablar de desarrollo humano se habla de lo que permanece y lo que cambia, de lo heredado y lo aprendido, de lo continuo como gradual y lo discontinuo como posibilidad de salto e innovación.

El desarrollo es un proceso que atraviesa todo el ciclo vital, iniciado en la concepción hasta la muerte y que articula procesos de orden Físico,?? Cognitivo, Emocional y Social, lo cual le da un carácter Multidimensional y de integralidad necesarios, al no poder centrarse el estudioso del desarrollo humano solamente en un aspecto del mismo, sin el riesgo de caer en una mirada miope y reductiva que ya no tiene validez en ninguna disciplina ni ciencia. Lo anterior ha llevado igualmente a la multidisciplinariedad en un primer momento al reconocer que son necesarias diversas miradas para comprender el desarrollo del ser humano; a la interdisciplinariedad al intentar desde esas diversas miradas el análisis pertinente y a un intento de transdisciplinariedad puesto que se ha trabajado en la construcción de la Psicología del Desarrollo como una disciplina estructurada cuyo mayor interés es el desarrollo del ser humano y los cambios que vive a través de todo su ciclo vital.

El hecho de plantear cambios a lo largo de todo el ciclo vital representa un avance en relación con las concepciones anteriores en las cuales se partía de una base diferente al considerar los primeros años como los más importantes y únicos en los que se presentaban transformaciones significativas. Ahora se reconoce cierta plasticidad y posibilidad de cambio durante todo el ciclo de vida, siendo importantes la gestación, infancia, niñez, adolescencia y vida adulta, sin dejar de tener en cuenta que, según el momento evolutivo varían las necesidades y capacidades. Uno de los primeros en plantear estas ideas fue Erick Erikson 8, pionero en concebir el desarrollo como un proceso que articula elementos biológicos, psicológicos y sociales; proceso que atraviesa toda la vida del individuo, señalando para cada momento una necesidad y un conflicto básico. Por citar sólo dos ejemplos se reconocen en la infancia co mo las necesidades más apremiantes las biológicas y psicoafectivas como la seguridad y amor, por medio de cuya satisfacción el individuo logra salir de su mundo interno y comenzar a interactuar de una manera confiada con su medio; esta realización de la esperanza posibilita en el niño la adquisición de una confianza de base que informará todo su posterior desarrollo en los diferentes momentos de su evolución y en las diversas áreas del mismo: física, psicológica, social y espiritual 9 . En la adolescencia en cambio, se hace indispensable la búsqueda de la identidad y superar la tendencia a su difusión, puesto que es el momento en el que se incrementan los cuestionamientos por lo recibido en la familia, se recapitulan y elaboran las experiencias de la infancia y el adolescente se abre más directa y decididamente al medio.

Ahora bien, no es posible culminar este escrito introductorio sin reflexionar acerca de uno de los planteamientos más relevantes desde el modelo contextual dialéctico mencionado anteriormente, en el que se ubicó este enfoque del Ciclo Vital; la necesidad de concebir el desarrollo en función de las condiciones socioculturales presentes en el contexto que rodea al individuo e incluso como una construcción por medio de la cual, un miembro de la especie nacido como organismo biológico, se construye como sujeto y por ende, se "somete", se sujeta al legado del contexto cultural que lo recibió, hasta llegar a hacerlo propio. La teoría Psicoanalítica ha fundamentado ampliamente este planteamiento y ha estudiado este proceso de subjetivación de una manera detallada 10 constituyéndose en base para otras propuestas que intentan una mirada integradora como por ejemplo la de Martín Villanueva. Retomando algunas palabras de la Carta Guía del programa se puede afirmar que "... la existencia de un soporte biológico y psíquico por sí solos, no alcanzan a explicar al sujeto total, no dan cuenta de su particular forma de vivir y responder a las demandas que le formula la existencia; se requiere inscribirlo en el contexto socio - cultural y espiritual de modo que se brinde un amplio panorama explicativo sobre los procesos que atraviesa el sujeto en su devenir y que se constituyen en un aporte clave a su estructuración e interacción con el medio" 11

Las reflexiones anteriores constituyen el telón de fondo que permite afirmar la pertinencia de plantear un curso de Psicología evolutiva en el contexto de la formación profesional de Psicólogos con un enfoque Social, lo cual supone incluir una mirada del ser humano que reconozca la incidencia de lo social e interactivo en su estructuración psíquica como sujeto, incidente a su vez en el medio. Dicho curso busca en general "... posibilitar en el estudiante por medio de la reflexión, y técnicas de análisis la comprensión de los elementos básicos a tener en cuenta en el desarrollo humano, desde una mirada integradora, tanto de las teorías y enfoques que explican dicho desarrollo, como de las diferentes dimensiones que lo abarcan" 12 , de modo que les sirva de base y de parámetros claros para reconocer los procesos básicos, los factores que pueden incidir positiva o negativamente y la forma de intervenir según el contex to para fortalecer lo que facilita el desarrollo y evitar lo que obstaculiza.

Para lograr este objetivo es necesario recurrir a diferentes tipos de ejercicios y prácticas; debe iniciarse con una sensibilización del psicólogo en formación con su propio proceso de construcción personal y la identificación de los factores que han influido en éste. Al tiempo que se propicia la sensibilidad hacia el propio proceso, debe promocionarse la sensibilización frente a otros seres humanos en los diferentes momentos evolutivos, desde la gestación hasta la vejez o adultez tardía, como paso indispensable si se quiere lograr un profesional que no sólo "sepa" mucho del ser humano sino que se "sienta" y "sea" un ser humano.

Paralelo con la sensibilización debe orientarse a los estudiantes en la utilización de herramientas como la observación de campo, técnicas de análisis, expresivas, aplicación de la EAD 13 en los Programas de crecimiento y desarrollo donde el psicólogo tiene un papel fundamental, entrevista, consulta de textos, análisis de videos entre otras, como necesarias para el trabajo formativo en esta área y para que el psicólogo aprenda a conocer y aplicar los medi??os que han sido de gran utilidad en el estudio del hombre y su desarrollo.

Sin embargo, hay por lo menos cuatro obstáculos con los que se encuentra el docente al querer trabajar y lograr esta sensibilización en los estudiantes. El primero tiene que ver con la importancia de lograr en sí mismo dicha sensibilización, para que sea convincente frente a los demás. El segundo se refiere a la falta de costumbre y motivación de los estudiantes hacia la autorreflexión y el autoanálisis, lo cual se convierte para algunos en una fuerte resistencia a todo lo que conduzca a mirarse a sí mismos y polarizarse en el que puede considerarse el tercer obstáculo, la tendencia marcada en las personas que eligen estudiar Psicología, por identificar lo patológico en el desarrollo del otro y no privilegiar una mirada de un desarrollo saludable, posible y necesario si se desea ser psicólogos sociales que apuntan más a promover y prevenir que a curar. Así, se convierte en una lucha del docente por contener los deseos de los estudiantes de convertir el curso en uno más de psicopatología y mantener en alto la motivación y credibilidad en la importancia de promover el cambio de una cultura reactiva a una preventiva.

El cuarto obstáculo está relacionado con el factor tiempo, con el contenido que se espera alcanzar a trabajar en el curso y los textos que medien este trabajo. Debe considerarse la dificultad de poder abordar con el detenimiento que se requiere los diferentes procesos y los diversos momentos de todo el ciclo vital en sólo un semestre y planear su abordaje mínimo para dos niveles, lo cual posibilitaría por lo menos garantizar se puedan detener en algunos puntos clave o de mayor interés para los mismos estudiantes. En cuanto a los textos la dificultad radica en que algunos son muy generales y por lo tanto no profundizan en algunos aspectos necesarios para formar al psicólogo y otros, como los escritos directos de los principales teóricos del desarrollo son cargados y pesados para el estudiante que se inicia, por lo que se ha??ce necesario buscar el equilibrio entre unos y otros.

El curso de Psicología evolutiva o Procesos de subjetivación, contribuye desde una mirada integradora a formar psicólogos que vayan al medio con mayor nivel de sensibilización, con algunos principios básicos de cómo se da el desarrollo en el ser humano y de cuáles pueden ser los factores que incidan en él positiva o negativamente. Desconocer esto los "condena" o conlleva a diseñar programas y/o proyectos desarticulados de las necesidades reales de quienes serán sus directos beneficiarios según su historia, el contexto, el momento evolutivo por el que atraviesan y reconocerlo los capacita y les da bases para desempeñarse en cualquier campo en el que deban cumplir su labor profesional, pues por si no lo recordábamos, las instituciones educativas, hospitalarias, organizaciones y comunidades están hechas de seres humanos y gracias a ellos, todos los cuales pasan por momentos evolutivos y se desarrollan en las dimensiones básicas comunes.

Gracias.
 

1 Este principio establece cómo "no sólo las partes están en el todo sino que el todo está en el interior de las partes". Ver VALLEJO G., Nelson... Entrevista en Paris con Edgar Morin. Paris, 1996, p.4.
2 MEN., Decreto 1527 de julio 24 de 2002, Colombia, p.2.
3 Desde principios del siglo anterior autores como Stanley Hall han hecho mención a esta relación entre filogenia y ontogenia. La perspectiva de S. Hall es citada por RICE, Philip. Desarrollo Humano. Estudio del ciclo vital. México: Ed. Prentice Hall,1997, p.131
4 Cfr. MARCHESI, Álvaro, PALACIOS, Jesús y CARRETERO, Mario. Psicología Evolutiva: Problemas y perspectivas. Cap.11 del Vol. I de Psicología Evolutiva. España: Alianza editores, 1984, pp.269 - 319
5 MORALEDA, Mariano. Psicología del Desarrollo. México: Alfaomega, 1999 p.13
6 Ibid., pp.4 a 14
7 Cfr. MARTÍNEZ, Miguel. El Paradigma emergente. España: Ed. Gedisa, 1ª. Ed., 1993, cap. 7
8 MAIER, Henry. Tres teorías sobre el desarrollo del niño: Piaget, Erikson y Sears. Buenos aires: Amorrortu, 1991, cap.2
9 En los libros básicos y generales de Psicología del Desarrollo no se menciona esta dimensión espiritual, pues es un área casi vedada para esta disciplina, en lo tradicional, asumiéndola a lo sumo como parte del desarrollo Moral; sin embargo, nuevos enfoques como la Psicología transpersonal incluyen esta dimensión como parte constitutiva del ser humano.
10 Cfr. MOISE, Cecilia. Prevención y Psicoanálisis: Propuestas en salud comunitaria. Argentina: Ed. Paidós, 1ª. Edición, 1998
11 Cfr. MEJIA L, Olga L. Carta descriptiva de la asignatura, Justificación, pp. 1 y 2
12 Ibid., Objetivo General, p.2
13 Escala Abreviada de Desarrollo, elaborada por la UNICEF
 
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