Fundación Universitaria Luis Amigó
 
    NÚmero 6 • Junio 2003
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Leonardo Fabio Colorado                
Estudiante 6° semestre de psicología-FUNLAM
FUNLAM
Salvador Dalí
El hombre invisible - L'homme invisible
Salvador Dali - 1929
Modernidad y postmodernidad: un debate por un nuevo paradigma.
 
¿Cuál es la idea de hablar de progreso a un mundo que se sume en la rigidez de la muerte?
Walter Benjamín.


Nos encontramos en estos momentos en una época de cambio paradigmático; la modernidad fue el referente filosófico sobre el cual se desarrollaron las ciencias desde Descartes y ahora, en la época actual, tenemos como resultante de ello una serie de ideologías, pero estas son venideras de tiempos anteriores, colocaré un ejemplo de cómo se usan unos discursos como ideologías y veremos en este la temprana aparición de estas:

“Usted dice lo que dice porque es enemigo del proletariado (Marx); usted dice lo que dice porque su neurosis lo lleva a decirlo (Freud). [...] En Platón: usted dice lo que dice porque vive del comercio de la mentira.” (Remitiendo al sofista)1

Ahora realizaré una breve descripción crítica de la modernidad y de la postmodernidad, no tengo como objeto construir una evaluación de ambas, ya que no es el objetivo de este ensayo.

La modernidad

Para Lyotard 2 (pensador postmoderno), las ciencias no se reducen a enunciar regularidades útiles y a buscar lo verdadero, deben éstas legitimar sus reglas de juego. Es entonces, cuando se mantiene sobre su propio estatuto un discurso de legitimación, y se llama a este discurso filosofía, para una mayor explicitación la epistemología. Visto de otro modo se usa la filosofía para legitimar el discurso de las ciencias, haciendo de ésta primera un metadiscurso, es decir un discurso sobre el discurso.

Se llama ciencia moderna a la que se apoya en ese metadiscurso, sustentándose éste en otro gran relato: “la emancipación del sujeto razonante o trabajador”. Dicho en otras palabras: se legitima un discurso por medio de un metarrelato, el cual hace referencia a otro relato.

Todo lo anterior trae un problema para Lyotard: “al legitimar un saber por medio de un metarrelato que implica un filosofía de la historia (la más famosa es el materialismo histórico de Karl Marx) se está cuestionando la validez de las instituciones que rigen el lazo social: también ellas exigen ser legitimadas”. Es decir que son las instituciones sociales las que legitiman la filosofía?? para Lyotard y no los discursos sobre la historia.

La modernidad, cuya base filosófica es la Ilustración, tiene como objetivo principal la búsqueda de aquello que llamamos autonomía y su base se puede observar en las siguientes palabras de Kant: “la ilustración es la liberación del hombre de su incapacidad. La incapacidad significa la imposibilidad de servirse de su inteligencia sin la guía de otro.” 3

Con lo anterior podemos introducir el siguiente comentario: “Las promesas de emancipación, de libertad, de igualdad y solidaridad de la Ilustración, de las luces y la revolución no se han cumplido. Todo lo contrario: los holocaustos, los fascismos, la pobreza absoluta, las discriminaciones de toda índole, han sido el resultado de promesas emancipatorias de una razón ilustrada y de un progreso pretendidamente humano.” 4

La modernidad está en crisis, la cual la describen de una bella forma los autores de las líneas anteriores:

Ésta crisis puede concebirse como el proceso que ha llevado a confundir las tareas e ideales de la modernidad con los logros de la modernización. Como lo ha formulado con acierto Norbert Lechner: “en el concepto de «modernización» la modernidad ha quedado reducida al despliegue de la racionalidad formal” es decir, de la racionalidad instrumental, estratégica y meramente funcional. Precisamente esta modernización protagónica se ha camuflado en la modernidad en los imaginarios reguladores de la mano invisible. 5
Y lo anterior no sólo hace referencia a los aparatos tecnológicos, si no también a estrategias de control social (aquello que arriba se llama la mano invisible) como la carnetización de las personas (para colocar un ejemplo podemos hablar de la cédula, la cual si no la tienes no existes para el estado y no tienes los derechos de un carnetizado), tienes que manejar una información porque en ello te han convertido (su número de cédula ¡ por favor!), todo esto es un proceso que lo podemos llamar “tecnificación del mundo de la vida”, en donde el submundo físico controla todo el m??undo social y el simbólico.

La postmodernidad

Pero lo anterior no es lo único de la crisis de la modernidad, el desarrollo tal como lo entienden los modernos no es posible en las sociedades y sólo es adjudicable a la tecnología, las ciencias tampoco avanzan en una dirección asíntota hacia la verdad hacia la verdad: las ciencias sociales se encontraron con lo discontinuo que es el hombre y las sociedades y los cambios constantes de éstos y las ciencias fácticas, aunque no se les puede negar sus aportes a la tecnología, tiene sus principales bases en unas metáforas del mundo.

“La crítica a la modernidad desde la postmodernidad es sin duda la más importante y las más fecunda.” 6 Para Lyotard “la condición postmoderna es la condición del saber de las sociedades más desarrolladas.” El término postmoderno designa el estado de la cultura después de las transformaciones que ha afectado a las reglas de juego de la ciencia, la literatura y las artes a partir del siglo XIX.

“Se entiende por «postmoderno» la incredulidad con respecto a los «metarrelatos»”, en el postmodernismo vienen una serie de dudas, se cuestiona el concepto de eficacia, por ejemplo, y lo hace del siguiente modo: “la lógica del más eficaz es, sin duda, inconsciente a muchas consideraciones, especialmente a la de contradicción en el campo socio – económico: quiere a la vez menos trabajo (para abaratar los costes de producción) y más trabajo (para aliviar la carga social de la población inactiva).” (Lyotard)

“La pregunta postmoderna por la legitimación es esta: ¿Dónde puede residir la legitimación después de los metarrelatos?” Pregunta que, siendo atrevidos, podemos iniciar un intento de respuesta planteando que la legitimación de las ciencias estaría en las instituciones que han creado las sociedades, esto al menos para las ciencias sociales porque es justamente lo que estudian, por un lado, y por otro es gracias a las instituciones que los sujetos nos relacionamos, es decir nosotros no interactuamos de un modo directo si no que lo hacemos in??termediados por éstas.

Sin embargo nos podemos preguntar si el postmodernismo es la mejor respuesta ante la crisis de la modernidad, observando, además lo siguiente:

  1. Se concibe como postmoderna sólo unos sectores del mundo, y son aquellos que hasta ahora se conciben como los más desarrollados y son éstos los que han impuesto el holocausto, las guerras, la pobreza en forma de miseria, es decir en este sentido, el postmodernismo sólo pretende sustentar la perpetuación del status-quo que vivimos.
  2. 2. Al no haber credibilidad en los metarrelatos, las ciencias y las artes se tendrían que sustentar en sí- mismas, dando como un posible resultado, un peligroso “todo vale”, a lo cual podríamos decir: que como todo tiene un mismo valor, entonces nada vale.
  3. 3. El postmodernismo al ser la condición de las sociedades más desarrolladas (en un sentido capitalista) pregona el continuismo que tanto critica: sostiene que el desarrollo es promovido sólo por lo económico, dejando de lado las otras esferas del desarrollo , olvidando o no reconociendo así las necesidades del hombre y en última instancia observando el desarrollo en los objetos, cuando éste se refiere es al hombre.
Traigo tres invitaciones finales, unas reflexiones que considero necesarias para nuestra labor como futuros psicólogos:

En la modernidad se “fragmentó” la realidad y esta división la observamos en la forma como se dividieron las ciencias sus objetos, en sus trabajos unidisciplinares, es decir las ciencias trabajaban de una forma aislada la realidad y ahora se hace énfasis en trabajos de tipo multidisciplinar, se están unificando los enfoques y se trata de observar la realidad de un modo holístico. Podríamos metaforizar lo anterior del siguiente modo: la observación moderna como una caja de colores en donde estos se encuentran separados unos de otros, y la observación postmoderna como la paleta de colores degradada en donde se logran combinar los colores y en algunos espacios no se distinguen unos de otros y espacios donde se diferencian fácilm??ente.

Decidir entre modernidad y postmodernidad diciendo que uno de los dos paradigmas ha de quedar es caer en un dualismo cartesiano, o en la modalidad del tercero excluido, propongo, siendo atrevido, que tomemos lo mejor de la modernidad y le sumemos los grandes aportes de la postmodernidad buscando como resultado un paradigma original, uno que permita una investigación holística de la realidad y a la vez le de una rigurosidad adecuada a las producciones científicas, es decir que no sean de carácter ecléctico.

Otra invitación es a iniciar a construir respuestas propias ante nuestro problemas, lo cual parece ser una idea moderna, pero sigue siendo válida, ya que en estos momentos observamos los resultados de elegir unas respuestas dadas por otros.

BIBLIOGRAFÍA:

Callinicos, Alex. “Contra el postmodernismo”.

Lyotard FJ, “La condición postmoderna”.

Vásquez, Guillermo y Guillén, Germán, “La teoría de la acción comunicativa como nuevo paradigma de investigación en ciencias sociales: las ciencias de la discusión”.

Revista: Círculo de humanidades N° 16 de la Universidad Autónoma Latinoamericana.
 

1 Cornelius Castoriadis, El Político de Platón. PG 37, Ed Ensayo y Error
2 Jean F. Lyotard. La condición postmoderna. Ed Cátedra
3 Imanuel Kant, ¿qué es la Ilustración? En Rev del círculo de humanidades ANAULA. Pag 65
3 Vásquez Guillermo y Guillén German. La teoría de la acción comunicativa como nuevo paradigma de investigación en ciencias sociales: las ciencias de la discusión. ED ASCUN. Pg 24.
5 Ibid pag 24
6 Ibid Pg 27
 
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