Fundación Universitaria Luis Amigó
 
   
NÚMERO 2 • MARZO 2001
 
 
 
 
 
 

Hiáder Jaime López

               

Psicólogo de la U. de A.

Posgrado en Educación Ambiental de la U.P.B.

Docente del Programa de Psicología-Funlam.

Luis Caballero
Sin título
1983
Óleo sobre papel entelado
194 X 129.5 cm
Estado Actual de la Psicología Social en la Ciudad de Medellín

La psicología ambiental: una alternativa de trabajo multidisciplinar

 

INTRODUCCIÓN

 

La psicología como un campo de trabajo multidisciplinar, reconoce como antecedentes importantes en el ámbito internacional de la ciencia ambiental y sus problemáticas las siguientes iniciativas internacionales:

 

* 1972    Conferencia de las Naciones Unidas sobre el medio ambiente en Estocolmo.

* 1975    Seminario de Belgrado. UNESCO.

* 1976    Conferencia Internacional de Nairobi. Proyecto de las Naciones Unidas para el medio ambiente.

* 1977    Reunión Intergubernamental sobre educación ambiental. Tbilisi.

* 1987    Informe Brundtland (Ecodesarrollo y Desarrollo Sostenible). Moscú.

* 1992    I Cumbre de la Tierra. Río de Janeiro.

* 1997    Cumbre de la tierra en Nueva York.

* 1997    Cumbre sobre el cambio climático en Kyoto.

Es así como se comienza a establecer a escala mundial una tópica de trabajo desde la perspectiva de diferentes disciplinas científicas para intentar dar respuesta a los planteamientos que cada una de las anteriores reuniones develó con respecto al medio ambiente.

Como se puede verificar, el tema sobre el medio ambiente, adquirió valor desde la pregunta por la problemática, que en la década de los años 60’ del siglo XX, plantearon los científicos a escala mundial: ¿Qué vamos a hacer con el deterioro progresivo y desmesurado del medio ambiente, en general, y sus recursos naturales, en particular?

De la misma forma autores como Veitch y Arkkelin (1995)[1] aportaron reflexiones importantes sobre el medio ambiente desde la disciplina psicológica, llamando la atención sobre los siguientes aspectos:

* La Tierra es el único hábitat disponible para el ser humano.

* Los recursos de la Tierra son limitados.

* La Tierra como planeta ha sido y es profundamente afectada por la vida humana.

* Los efectos del uso de la Tierra tienden a ser acumulativos.

* La vida sostenida de la Tierra es una característica de los ecosistemas y no de los organismos individuales.

EL AMBIENTE

De esta forma, en la psicología surgió entonces la necesidad de conceptuar lo que de ahí en adelante se entendería por ambiente, puesto que, esto permitiría poner de acuerdo a los psicólogos sobre el contexto y objeto de estudio que se ofrecía para su desempeño profesional.

Es así como se propone como definición de ambiente: “todo lo que rodea a las personas y la psicología ambiental lo entiende como un carácter específicamente sociofísico”.

Se trata, por tanto, “de analizar la conducta en los escenarios en donde tiene lugar: habitaciones, edificios, despachos, hospitales, clases, calles, ascensores, medios de transporte, parques, espacios naturales, o cualquier otro lugar”.[2]

Lo anterior sin detrimento de una fuerte ola ambientalista, que tomó como estandarte de su proselitismo político la protección del medio ambiente.

Surgieron entonces los partidos verdes en todo el mundo. “El medio ambiente ha entrado en el discurso político y se ha hecho objeto de conquista social, de tal manera que, una buena calidad de vida ambiental es una meta consciente, al menos, para gran parte de las sociedades avanzadas”.[3] El peligro es que lo verde se había convertido en moda.

Lo que quedó claro en todos esos llamados de atención era que se estaba presentando una profunda problemática ambiental que incluía causas de orden natural y antrópico.

CAUSAS

 

Como causas naturales se señalaron las siguientes:

* Terremotos

* Erupciones volcánicas

* Fenómenos climáticos

Como causas antrópicas se señalaron dos, las directas y las indirectas:

Directas

* Aumento de la población

* Aumento de la colonización

* Establecimiento de cultivos ilícitos

* Obras de infraestructura

* Actividad minera

* Consumo de leña

* Incendio de ecosistemas naturales

* Producción de maderera

* Exceso de pesticidas y fertilizantes

* Guerra civil

Indirectas

* Pobreza

* Corrupción

* Indiferencia

* Falta de desarrollo tecnológico

* Ignorancia

* Consumo de droga

* Falta de sistema económico

* Política de reforma agraria

* Falta de gobernalidad

* Deuda externa (FMI).

La presentación de estas causas ofrece una panorámica sobre la dimensión básicamente construida del medio ambiente, y el amplio campo de acción que los psicólogos poseen para su ejercicio profesional.

LA PSICOLOGÍA Y EL AMBIENTE

Para comprender mejor qué es el ambiente, presentamos la  gráfica # 1.

El ambiente es entonces una dimensión sociofísica, puesto que es la tecnósfera (dimensión habitada por los seres humanos y sus construcciones) la encargada de transformar radicalmente los recursos que conforman la Biosfera (Dimensión de la vida), estructuralmente constituida por la Litosfera (Suelo), Atmósfera (Aire) e Hidrosfera (Agua).

Estas ideas anteriores se comprenden mejor desde la presentación del modelo de ecosistema integral en la gráfica # 2*:

 

De esta forma se evidencian tres elementos fundamentales a la hora de abordar el ambiente desde la disciplina psicológica: lo natural, lo artificial y el hombre. Asegura Jorge Luis Kirby (1997)[4] que lo natural nace y crece desde adentro, por transformación y tiene su propia naturaleza como principio inherente; lo artificial, no nace, es fabricado y lo hace la mano o el arte del hombre; el hombre, es una creación natural, está dotado de una mente racional, otorgándole el poder de influir en lo natural. Asegura Jorge Kirby que “El medio aunque se asienta en lo natural, es esencialmente intelectual, social, artificial y tecnológico, tiene su centro en la cultura y forja civilizaciones”.[5]

La interrelación entre componente natural y sociocultural es fundamental a la hora de estudiar el impacto que, la intensidad y tipo de uso de los recursos naturales, ocasiona en el ecosistema de la Biosfera. Ello está determinado, más que por una disposición meramente ecológica, una posición actitudinal de parte del ser humano. Los seres humanaos nos relacionamos con nuestro entorno dependiendo de la forma de pensar, sentir y actuar, es decir, conforme a nuestras acti-tudes.

Los atributos económicos, los esquemas sociales, las políticas y programas de gobierno y en definitiva todos los esquemas culturales van a monitorear la actitud que  se asume con respecto al medio ambiente.

Es así como surge el conflicto que los encuentros precursores del llamado de atención sobre las problemáticas ambientales han intentado mostrar: la relación natural-biológico y artificial-tecnológico. Lo que da como resultado un ser humano asumiendo una actitud depredadora, egocéntrica y separatista. (Gráfica # 3).

La manifestación más clara del problema ambiental lo constituyen las ciudades, puesto que estas pueden ser consideradas “un organismo urbano-biológico-tecnológico-artificial, que se consume, procesa, transforma e irradia”.[6] La ciudad, a partir de su constitución histórica alrededor del siglo XII, ha ido instaurando una nueva dinámica de relación entre los componentes natural-biológico y socio cultural; y muy especialmente, desde que se solidifica el advenimiento de las nuevas tecnologías, surge de forma paralela la gran explosión demográfica, y de esta manera se agudiza la interferencia del ser humano en el ecosistema de la Biosfera. Jorge Luis Kirby (1997), nombra este fenómeno de inmersión impactante de forma drástica sobre el ambiente: “paradigma Bio-Tecno-Organismo Planetario”.

Las modificaciones más evidentes en la esfera de la relación interpersonal son las siguientes:

* La Ciudad fue transformando las costumbres, las rutinas diarias y las relaciones interpersonales.

* Las actividades cotidianas de vida sustentable transcurren más en la calle que en la vivienda. Surge la casa hotel.

* Los procesos migratorios y la revolución industrial trajo consigo la explosión demográfica, la propiedad horizontal y el aparta-estudio.

* La estructura familiar cambia por la incidencia de muchos factores socioeconómicos. Se pasa de familias extensas a familias nucleares.

* Cambian los hábitos alimenticios, las costumbres de relación, la educación y la recreación. Surgen las comidas rápidas, los padres y la educación virtual y la recreación de salón.

A la luz la psicología surge entonces la necesidad de revisar los patrones de relación hombre-hombre y hombre-naturaleza, promoviendo nuevas formas de relación que abandonen básicamente la violencia y actitud depredadora que se ha venido gestando.

Inicialmente a esta nueva manera de mirar las relaciones se le llamó Ecología Humana, es decir, a la manera y el sentido en que el hombre establece las relaciones que permitan generar y mantener un equilibrio tanto interno como externo, integrando armónicamente los medios en los que se desenvuelven, para que, con su particular modo de vida, pueda armonizar, aportar y mejorar el nivel y la calidad de la existencia.

Más adelante con los diferentes aportes de la disciplina psicológica surge el interés por lo ambiental directamente, acuñando el término psicología ambiental para “aquella disciplina que se ocupa de analizar las relaciones que, a nivel psicológico, se establecen entre las personas y sus entornos”.[7]

Las principales temáticas abordadas como objeto de estudio en la psicología ambiental, han sido:

* La relación psicología y arquitectura.

* Los fenómenos de percepción y cognición ambiental.

* Percepción social del riesgo.

* Los efectos socio–psicológicos del ruido.

* El medio físico construido y la interacción social.

* Realidades psicológicas y espaciales tales como: intimidad, territorialidad y espacio personal.

* Problemas del medio urbano.

* Principales estresores ambientales.

* Las organizaciones, instituciones y el medio ambiente.

* El entorno escolar desde la psicología escolar.

* Actitudes y creencias hacia el medio ambiente.

Como área de trabajo la psicología ambiental ha tenido las siguientes características constitutivas:

* Consideraciones holísticas.

* Reconoce la naturaleza interactiva entre las personas y el medio ambiente.

* Vocación de disciplina aplicada.

* Campo multidisciplinar.

* Sus objetivos implícitos se refieren a la calidad de vida.

De esta forma la psicología ha tenido múltiples contactos con otras áreas de las ciencias naturales, sociales  y humanas, y muy particularmente, desde el  trabajo de la misma psicología, en especial, con la psicología social, compartiendo tópicas de estudio tales como: abordaje de los procesos de comunicación, conceptos como actitud, intimidad, espacio personal y territorialidad, lo referente a fenómenos individuales, grupales y comunitarios, etc.

Pero lo más importante de la naciente psicología ambiental (data de la década de los años 60’ del siglo XX), es la tradición que pueda ir generando alrededor de la investigación sobre los determinantes socioculturales que están presentes en la forma como los seres humanos impactamos la esfera Biofísica. Para ello, contamos fundamentalmente, con los intereses científicos enunciados por la Teoría Crítica, liderada entre otros por Habermas, en el marco de los trabajos de la Escuela de Frankfurt, estos son: el interés técnico, el práctico y el emancipatorio, que tiene como pretensión última, predecir y controlar, ubicar y orientar, develar y liberar, respectivamente.

La investigación se concibe como una actitud que los psicólogos debemos ir asumiendo con respecto a la forma como hacemos lectura de lo ambiental, entendido éste como la interacción compleja entre el mundo físico, el mundo social y el mundo simbólico, en un proceso dialéctico por excelencia.

Así pues, la psicología ambiental pondrá en práctica el fomento de cuatro funciones básicas: Aprender a Ser, Aprender a Hacer, Aprender a Conocer y Aprender a Convivir.


BIBLIOGRAFÍA

ARAGONÉS, Juan Ignacio y AMÉRINO, María. Psicología Ambiental. Madrid: Pirámide, 1998.

ENKERLIN, Ernesto y Otros. ciencia ambiental y desarrollo sostenible. México: International Thomson, 1997.

KIRBY, Jorge Luis. La ecología más allá de la biología. Medellín: Corporación Formar, 1997.


[1] Aragonés, Juan Ignacio y AMÉRINO, María. Psicología Ambiental. Madrid: Pirámide, 1998. p. 23

[2] Ibíd. p. 23

[3] Ibíd. p. 22

* Enkerlin, Ernesto y Otros. ciencia ambiental y desarrollo sostenible. México: International Thomson, 1997. p. 608

[4] Kirby, Jorge Luis. La ecología más allá de la biología. Medellín: Corporación Formar, 1997. p. 21

[5] Ibíd. p. 24

[6] Ibíd. p. 29

[7] Aragonés, Juan Ignacio y Amérino, María. Psicología Ambiental. Madrid: Pirámide, 1998. p. 24

 
 
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